Viajar sola por Menorca en coche eléctrico ha sido una forma diferente y muy especial de descubrir la isla. Durante seis días recorrí el territorio de forma tranquila conectando con su esencia a través de calas escondidas, pueblos con encanto y paisajes que invitan a bajar el ritmo. Pero Menorca es mucho más que playas espectaculares. En esta ruta por Menorca en 6 días he descubierto que también es cultura, historia y patrimonio. Ciudades como Ciutadella de Menorca o Maó conservan un patrimonio histórico lleno de encanto, mercados locales con sabor y un ambiente pausado que enamora. Además, toda la isla está salpicada de restos arqueológicos —como la Naveta des Tudons o los poblados talayóticos— que dan fe de sus antiguos orígenes y convierten cada ruta en un viaje en el tiempo. No hay que olvidar tampoco que Menorca es Reserva de la Biosfera, lo que refuerza su compromiso con la conservación de la naturaleza y la sostenibilidad.
Esta ruta por Menorca en coche eléctrico, con un Peugeot e-208 cedido por el Concesionario oficial de Peugeot en Menorca, ICEASA, me permitió comprobar que recorrer la isla sin contaminar no solo es posible, sino también muy fácil: las distancias son cortas, hay puntos de recarga bien repartidos y el ritmo pausado de Menorca acompaña perfectamente este tipo de viaje más consciente. Y algo importante: como mujer viajando sola, me sentí segura y muy a gusto en todo momento. Menorca es un destino ideal para el turismo slow, sostenible y en solitario.
Ruta por Menorca en 6 días
En este artículo te cuento mi ruta por Menorca en coche eléctrico, paso a paso, con consejos, lugares que no te puedes perder y todo lo necesario para que tú también puedas disfrutar de esta isla mágica de una forma más responsable.
Menorca: la historia de un paraíso en el Mediterráneo
Menorca es la isla más oriental del archipiélago balear, conocida por su naturaleza protegida, su patrimonio cultural y su ambiente tranquilo, ideal para viajar despacio. Su historia es un mosaico de culturas: desde las construcciones talayóticas, pasando por fenicios, romanos, árabes y, muy especialmente, la influencia británica. Menorca fue colonia británica durante casi un siglo (1713-1802), y su legado aún se aprecia en la arquitectura de la isla. Por ejemplo, las casas de estilo georgiano con fachadas sencillas y amplios ventanales, la Torre de Fornells, o la Fortaleza de la Mola en Mahón, que combinan elementos militares y civiles típicos del Reino Unido y aportan un carácter único dentro del Mediterráneo.
Hoy Menorca es Reserva de la Biosfera, un reconocimiento que subraya su compromiso con la conservación del entorno y el turismo sostenible. Y aunque es famosa por sus playas y calas de ensueño, Menorca es también historia viva y naturaleza que invita a disfrutar con calma. Menorca me ha sorprendido mucho, no solo por sus playas y calas, sino por toda la historia y la tranquilidad que se respira en cada rincón. Es uno de esos destinos que te invitan a viajar despacio y a conectar de verdad con el lugar. Si te apetece descubrirlo conmigo en esta ruta de seis días en coche eléctrico, ¡vamos a ello!
Día 1: Llegada a Calesfonts, puerta de entrada a Es Castell

“Llegué a Menorca por la tarde-noche y me instalé en el Hotel Victori, un alojamiento cómodo y sin demasiadas pretensiones, ubicado en Es Castell. Este pequeño pueblo se encuentra a escasos minutos de Mahón, lo que lo convierte en un lugar ideal para descansar, lejos del bullicio urbano.
Después de dejar el equipaje, salí a pasear por el puerto y las plazas cercanas, disfrutando de la atmósfera relajada que caracteriza a la isla desde el primer instante.
El puerto de Es Castell, además de su belleza natural, es uno de los más antiguos de Menorca. Su historia está profundamente ligada a las épocas británica y española, lo que le confiere un carácter singular. Muy cerca se encuentra la Fortaleza de Isabel II, una construcción militar del siglo XIX erigida para proteger el estratégico puerto natural.
Aunque esta fortaleza es uno de los iconos del pueblo, el nombre Es Castell —que significa ‘El Castillo’ en menorquín— no proviene de esta edificación específica, sino que hace referencia al conjunto de fortificaciones históricas que han custodiado la zona durante siglos. Pasear por sus calles es revivir un pasado que aún palpita en la tranquilidad de este encantador rincón menorquín.”
El Hotel Victori es hotel de 3 estrellas, un alojamiento cómodo justo en el centro de Es Castell. Con un precio bastante ajustado
Día 2: Primera ruta en coche eléctrico entre pueblos, calas y un atardecer inolvidable
Mi segundo día en Menorca comenzó recogiendo el coche eléctrico, un Peugeot e-208, y conduciendo en dirección norte. Nada como tener la libertad de moverse por la isla a tu ritmo, sin prisas y sin emisiones. La primera parada fue la Ermita de Fátima, un lugar sencillo, rodeado de naturaleza y con una paz que invita a detenerse. Desde allí me acerqué a Es Mercadal.
Es Mercadal
Es Mercadal es un pueblo encantador, con casitas blancas, calles cuidadas y un ambiente muy local. Es de esos lugares donde apetece parar sin prisa, curiosear en sus tiendas de artesanía, muchas de ellas con productos hechos a mano en la isla, y sentarse en alguna terraza a tomar un café o un almuerzo con productos “Made in Menorca”. Hay rincones muy agradables para dejarse llevar y disfrutar del ritmo pausado que tanto caracteriza a la isla. 
Playa de Arenal de Son Saura
Después continué hacia Son Parc, para disfrutar de la playa de Arenal de Son Saura del Norte (no confundir con la del sur). Es una playa tranquila, de aguas limpias, rodeada de vegetación y perfecta para relajarse un rato. Comí en el chiringuito Es Pop, a pie de playa, donde pedí unas sardinas con ensalada que estaban realmente ricas. Nada mejor que comer con vistas al mar y buen producto local.
Paseo en catamarán al atardecer
Por la tarde tenía una experiencia muy especial: un paseo en catamarán al atardecer con la empresa Katayak, saliendo desde el puerto de Fornells. Navegamos por la costa norte, combinando tramos a motor con momentos en los que desplegamos las velas y disfrutamos del silencio del mar. Hicimos una parada para bañarnos y hacer snorkel en una cala preciosa y solitaria, de esas que solo se pueden descubrir desde el mar. Al final, el sol cayendo sobre el agua me regaló uno de esos momentos que se te quedan grabados. Silencio, mar en calma y una luz dorada que parecía sacada de una postal. 
Distancia recorrida: 65 km aprox. Emisiones evitadas al usar coche eléctrico: ≈ 9,8 kg de CO₂
Día 3: Ciutadella y alrededores, historia y calas para desconectar
Las siguientes noches en este viaje me alojé en los Apartamentos Las Pérgolas, en Son Parc. Un sitio sencillo, bien ubicado y tranquilo, ideal para terminar el día y cargar energías —y batería— para la siguiente etapa del viaje. Son apartamentos con piscinas en un entorno de pinares muy agradable, con restaurantes y tiendas en el entorno.
Tienes tres puntos de recarga en el Hotel Son Parc, a unos minutos caminando de los apartamentos.

Parada arqueológica antes de llegar a Ciutadella: las Navetas de Tudons
Antes de llegar a Ciutadella, me detuve a visitar la Naveta de Tudons, uno de los monumentos prehistóricos más conocidos de Menorca. Fui temprano por la mañana porque el calor ya empezaba a apretar, y fue una buena decisión.
La Naveta de Tudons
La Naveta de Tudons es uno de los monumentos prehistóricos más emblemáticos de Menorca y una visita imprescindible para entender el pasado remoto de la isla. Situada a pocos kilómetros de Ciutadella, esta construcción funeraria en forma de nave invertida fue levantada por la cultura talayótica hace más de 3.000 años. Es la naveta mejor conservada de la isla y todo un símbolo de la Menorca Talayótica, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Pasear entre sus piedras milenarias es viajar al corazón de la historia menorquina. Está construida con grandes bloques de piedra encajados sin ningún tipo de argamasa. Su forma recuerda a un barco boca abajo, y es uno de los ejemplos más representativos de la cultura talayótica menorquina. La entrada cuesta solo 2 euros y, tras un breve paseo desde el aparcamiento, se llega fácilmente al yacimiento. El entorno es muy agradable, rodeado de naturaleza y con el sonido de las chicharras acompañando la visita.
Ciutadella, la joya histórica de Menorca que no te puedes perder
El tercer día lo dediqué a descubrir Ciutadella, una ciudad llena de historia y encanto. Paseé por su casco antiguo, con calles empedradas y plazas que invitan a quedarse. Ciutadella es, sin duda, una de las joyas imprescindibles de Menorca, desde su imponente Catedral de Santa María hasta las elegantes casas señoriales que salpican sus calles.
Pero Ciutadella es mucho más que historia: es vida, tradiciones y sabor local, con rincones perfectos para disfrutar de la gastronomía menorquina y para perderse en sus calas y puertos. Si quieres descubrirla a fondo, no te pierdas mi artículo: ”Qué ver en Ciutadella de Menorca: tradiciones al borde del mar”, donde te llevo de la mano por sus mejores lugares, secretos y experiencias.
Por la tarde me relajé con un baño en la Cala Blanca, un rincón tranquilo y poco concurrido, ideal para desconectar y recargar energías.
Mi intención era terminar el día disfrutando del atardecer en el Faro de Favàritx, uno de los lugares más emblemáticos y espectaculares de Menorca. Sin embargo, no pude acercarme hasta el faro en coche, ya que durante la temporada alta está prohibido circular por la carretera que lleva directamente al faro para proteger el entorno natural.
Consejo viajero: El aparcamiento más cercano está a unos 2 kilómetros, y desde allí hay que caminar por un sendero con bastante pendiente y terreno irregular. Para personas como yo, que no pueden hacer ese recorrido a pie bajo un sol de justicia, la visita se complica bastante. Existe un servicio de autobús lanzadera que conecta la estación de autobuses de Mahón con el Faro de Favàritx. El trayecto tiene una duración aproximada de 25 minutos y realiza paradas en el aparcamiento habilitado, en la entrada del Camí de Cavalls (acceso a las playas de Cala Presili y Cala Tortuga) y en el propio faro. Este servicio está disponible desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre, con salidas desde Mahón a las 9:45, 12:00 y 13:45, y desde Favàritx a las 10:10, 12:25 y 14:15 Es importante tener en cuenta que, aunque el autobús facilita el acceso, el último tramo hasta el faro implica caminar por un terreno irregular. Por lo tanto, si tienes dificultades para caminar o prefieres evitar este esfuerzo, es recomendable considerar otras opciones para disfrutar de la belleza de la zona sin comprometer tu bienestar.
Pero encontré un lugar igual de bonito para ver el atardecer: El Puerto de Sanitja y el Faro de Cavallería.
El Puerto de Sanitja
Después de decidir no continuar hacia el Faro de Favàritx, me dirigí al Puerto de Sanitja, un lugar menos conocido pero lleno de encanto y belleza natural. Este puerto tradicional conserva ese aire auténtico de puerto pesquero, con barcas blancas que contrastan con el verde del entorno y aguas cristalinas, creando un paisaje muy fotogénico. Además, cerca del puerto se encuentran restos arqueológicos de la época romana, como las ruinas de la antigua villa romana de Sanitja, que aportan interés histórico a la zona.
Faro de Cavalleria
Muy cerca está el Faro de Cavalleria, situado en el punto más al norte de Menorca y rodeado de acantilados impresionantes. Aquí hay un pequeño museo dedicado al faro y un bar con terraza, ideal para esperar el atardecer. Además, a diferencia del Faro de Favàritx, puedes llegar hasta el mismo faro en coche, ya que cuenta con un aparcamiento habilitado justo al lado. Fue el lugar perfecto para terminar el día, disfrutando de un atardecer inolvidable rodeada de naturaleza y tranquilidad.
Fornells
El día lo terminé en Fornells, un pueblo encantador que se ha convertido en uno de mis favoritos de Menorca. Aquí cené una deliciosa caldereta de langosta, uno de los platos más típicos y sabrosos de la zona. Además, es muy típico también comer langosta a la plancha o en otras preparaciones, un auténtico lujo para los amantes del marisco. El puerto de Fornells es precioso, lleno de barcas tradicionales llamadas llauts, que le dan un aire auténtico y pintoresco. Pasear por sus orillas es una experiencia que conecta con la esencia marinera de la isla.
Mientras cenaba aproveché para cargar un poco el coche y tenerlo preparado para el día siguiente. Hoy por hoy esto también es una ventaja porque te permite aparcar en el centro de las ciudades mientras cargas tu coche.
Distancia recorrida aprox.: 70 km Reducción de CO₂: unos 10,5 kg evitados
Día 4: Mahón, historia viva y sabor local frente al mar
De camino entre Son Parc y Mahón (Maó en catalán), hice una parada rápida pero muy especial: la ermita de Fátima, un pequeño rincón escondido entre pinares y campos abiertos que transmite una paz increíble.

No estaba en mi ruta inicial, pero al ver el desvío, algo me dijo que merecía la pena detenerme… y así fue. Es uno de esos lugares sencillos, sin apenas gente, donde solo se oye el viento y los pájaros. Un alto en el camino perfecto para respirar, desconectar y seguir con el viaje con otra energía.
El cuarto día de ruta lo dediqué a descubrir Mahón, la capital de Menorca y una ciudad con mucha más historia, carácter y vida local de lo que imaginaba. Fue un día lleno de contrastes: desde recorrer su casco antiguo, mercados y rincones llenos de sabor, hasta navegar por uno de los puertos naturales más grandes del mundo, donde la historia militar y sanitaria de la isla está presente en cada islote y fortaleza. Si quieres conocer todos los secretos de Mahón, puedes visitar mi artículo: «Mahón en un día: qué visitar, dónde comer y rincones con encanto.»

Aproveché para recargar el coche eléctrico en el puerto, en un punto alimentado por energía solar. Este día terminé disfrutando de una espectacular puesta de sol desde la Torre de Fornells. Una última parada que me sorprendió más de lo esperado
La Torre de Fornells:
Esta torre de defensa, construida por los británicos a principios del siglo XIX para proteger la entrada del puerto de Fornells, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de la isla. Se puede visitar por dentro y entender cómo funcionaba, pero lo realmente especial llega al final: subir a su azotea justo cuando el sol empieza a caer. Desde allí arriba, con el mar teñido de naranja y el viento del norte acariciando la piedra, se entiende por qué eligieron este punto estratégico. Las vistas del puerto, los acantilados y el horizonte abierto son simplemente espectaculares. Un cierre perfecto para un día intenso, entre historia, naturaleza y esa luz menorquina que lo envuelve todo.
Día 5 en Menorca: naturaleza, calas escondidas y atardeceres con magia
Este quinto día me lo tomé para conectar de verdad con la naturaleza y la tranquilidad de Menorca. La ruta empezó en el Parque Natural de Es Grau, un espacio protegido que guarda paisajes increíbles, perfectos para hacer senderismo suave y disfrutar del mar en calas muy tranquilas. Desde ahí, seguí visitando algunas de las calas más especiales del norte y este de la isla: la Cala de Es Grau, la Cala de Sa Mesquida, la Cala de Alcaufar y la Cala de Biniancolla. Todas con un encanto muy particular, ideales para un baño o simplemente para dejarse llevar por el silencio y el sonido del agua. 
Te lo cuento todo con más detalle en mi artículo: «Ruta por el Parque Natural de Es Grau y calas secretas del norte de Menorca en coche eléctrico»
Para comer te aconsejo el Restaurante Piccolo Mundo en Alcaufar, buen precio con productos locales. 
Cova d’en Xoroi La guinda del día la puso una visita a la espectacular Cova d’en Xoroi, un lugar único que combina naturaleza y fiesta. Lo mejor es reservar con antelación, sobre todo si quieres ver el atardecer o disfrutar del ambiente nocturno. La cueva tiene aforo limitado y las entradas para los mejores momentos del día suelen agotarse rápido. La reserva se hace para una fecha y franja horaria concreta, y no admite cambios ni devoluciones.
Durante el día, especialmente fuera de temporada alta, a veces se puede acceder sin reserva, pero no es lo habitual. Así que si tienes claro cuándo ir, lo más práctico es reservar online desde la web oficial.
Último día en Menorca: Faro de Artrutx y Pont d’en Gil, despedida con sabor a mar
Después de varios días recorriendo Menorca en coche eléctrico, disfrutando de calas escondidas, patrimonio histórico y paisajes naturales increíbles, decidí cerrar esta ruta con una mañana tranquila visitando el Faro de Artrutx y el espectacular Pont d’en Gil.
Faro de Artrutx
A primera hora de la mañana, la luz es completamente distinta: suave, limpia, y con un silencio que solo rompen las olas rompiendo en los acantilados. El faro, blanco, negro y robusto, se alza sobre un paisaje rocoso que parece sacado de otro planeta. Es fácil llegar en coche eléctrico y aparcar cerca, y aunque el faro no se puede visitar por dentro, el entorno es más que suficiente para quedarte un rato simplemente mirando el horizonte.
Pont d’en Gil: la Menorca más salvaje y fotogénica
Desde allí, puse rumbo al Pont d’en Gil, uno de los paisajes más impresionantes de la costa noroeste de la isla. Se trata de un puente natural de roca caliza que se ha ido formando con los siglos por la fuerza del mar y del viento. El resultado es un arco perfecto suspendido sobre el Mediterráneo, por donde incluso pueden pasar pequeñas embarcaciones cuando el mar está en calma. Está situado muy cerca de Cala en Blanes, a unos minutos en coche desde Ciutadella, y el acceso es sencillo. Se deja el coche al final de una pista y luego se camina unos 15 o 20 minutos por un sendero del Camí de Cavalls que discurre entre matorrales y roca. El lugar impresiona por su forma y su entorno salvaje. Muchos lo visitan al atardecer para ver cómo el sol se cuela justo por el arco, pero incluso por la mañana el contraste del azul del mar con la piedra caliza es hipnótico.
Consejo viajero: Dicen que si pasas por debajo del arco en barco y pides un deseo, se cumple. Yo lo pedí desde tierra firme, por si acaso…
Después de seis días recorriendo Menorca en coche eléctrico, puedo decir que es una forma cómoda y eficiente de moverse por la isla. Gracias a su tamaño manejable y a los puntos de recarga repartidos por todo el territorio, es fácil organizar la ruta sin complicaciones. Si te interesa un turismo más responsable, esta es una buena opción para descubrir Menorca más allá de lo típico.
Mapa interactivo con lugares de interés y puntos de recarga
Este artículo forma parte de la Ruta en coche eléctrico por la Isla de Menorca, un proyecto realizado para la Fundación Fomento del Turismo de Menorca
Gracias a Peugeot y al Concesionario oficial de Peugeot en Menorca, ICEASA por la cesión del vehículo. En esta ocasión un Peugeot e-208 100 % eléctrico con unos 350 kilómetros de autonomía reales.