Durante mi ruta por Mallorca en coche eléctrico, hubo un lugar que me dejó completamente fascinada: las Cuevas del Drach, en Porto Cristo.

Visitar las Cuevas del Drach sabía que era uno de los grandes atractivos turísticos de la isla, pero lo que no imaginaba es que me iba a emocionar tanto la experiencia.

Visitar las Cuevas del Drach

Entrar en las cuevas es como adentrarse en otro mundo. El recorrido subterráneo, de unos 1.200 metros, te lleva a través de pasillos naturales, formaciones de estalactitas y estalagmitas espectaculares, galerías inmensas y un ambiente cargado de misterio. La iluminación está muy bien cuidada, resaltando los colores y las formas caprichosas que ha ido esculpiendo el agua durante siglos.

El momento más mágico llega al final, con el famoso concierto en el lago Martel, uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo. Música clásica en directo, barcas iluminadas y una atmósfera que consigue emocionar.

Cuevas del Drach

icono excursion

Las Cuevas del Drach son de las atracciones más visitadas de Mallorca por eso te aconsejo que no te la pierdas. Si no viajas en coche puedes reservar una excursión de día completo a las Cuevas del Drach, navegaréis por su lago subterráneo y descubriréis el pueblo costero de Porto Cristo.

 

Un poco más sobre las Cuevas (y otras cuevas de Mallorca)

Las Cuevas del Drach no solo son impresionantes por su belleza natural, sino también por la historia y el misterio que las rodea. Se conocen desde la Edad Media, pero fue en el siglo XIX cuando comenzaron a explorarse de forma más científica. En 1880, M.F. Will, un espeleólogo alemán, cartografió parte del sistema, pero fue Édouard-Alfred Martel, considerado el padre de la espeleología moderna, quien en 1896 descubrió el famoso lago subterráneo que hoy lleva su nombre: el Lago Martel, uno de los más grandes del mundo dentro de una cueva.

Una de las curiosidades es que, durante esa exploración, Martel bajó con cuerdas, antorchas y un equipo bastante rudimentario, abriéndose paso por un terreno desconocido, sin saber lo que iba a encontrar. Gracias a su trabajo, hoy podemos disfrutar de un recorrido que antes parecía solo accesible para aventureros.

Además de las Cuevas del Drach, Mallorca cuenta con más cuevas visitables: por ejemplo, las Cuevas de Artà, las Cuevas de Campanet, las Cuevas dels Hams (muy cerca de las del Drach) y las Cuevas de Génova, entre otras. Cada una tiene su encanto particular, con formaciones únicas, historia y leyendas propias.

Visitar las Cuevas del Drach (1)

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Sin embargo, me sorprendió negativamente la cantidad de personas que entramos en el mismo pase. Éramos muchos, demasiados. En varios tramos del recorrido me resultó complicado disfrutar del silencio, de los detalles o incluso caminar con calma. Y no pude evitar pensar que este nivel de masificación no puede ser positivo para la conservación de un entorno tan frágil como este.

Salí de las cuevas con la sensación de que, aunque el lugar es increíble y debe conocerse, es urgente repensar cómo se gestiona el flujo de visitantes. Porque cuidar de estos espacios únicos es también cuidar del futuro del turismo en la isla.

Algo que me llamó la atención es que todas estas cuevas están gestionadas de forma privada. A diferencia de otros lugares donde estos espacios naturales están protegidos como patrimonio público, en Mallorca muchas cuevas están en terrenos privados o fueron explotadas turísticamente desde principios del siglo XX, y con el tiempo pasaron a ser empresas familiares o concesiones. Esto permite una buena conservación y mantenimiento en muchos casos, pero también plantea preguntas sobre la sostenibilidad, los límites de aforo o la protección a largo plazo de estos tesoros naturales.

Icono_Hoteles con punto de recargaAlojamiento en el Hotel Aumallia: descanso y bienestar

El día terminó con una estancia en el Hotel & Spa Aumallia en Felanitx, un oasis de tranquilidad. El hotel está rodeado de naturaleza y tiene un ambiente relajante, ideal para desconectar tras un día de exploración. El spa del hotel me permitió relajarme al máximo con tratamientos naturales, y la cena, llena de ingredientes frescos de la isla, fue la guinda perfecta para un día tan completo.

Si viajas en coche eléctrico este hotel tiene puntos de recarga.

En cualquier caso, visitar las cuevas del Drach en Mallorca es una experiencia inolvidable, y mi consejo es hacerlo con respeto y conciencia, sabiendo que estamos entrando en un lugar que ha tardado miles de años en formarse y que debemos proteger entre todos.

Este artículo forma parte de la Ruta Mallorca más que sol y playa, un proyecto realizado junto a la Agencia de Estrategia Turística de las Islas Baleares

logo-peugeotGracias a Peugeot y al Concesionario oficial de Peugeot en Palma, Isleña de motores por la cesión del vehículo. En esta ocasión un Peugeot e-2008 100 % eléctrico con casi 400 kilómetros de autonomía reales.