Hay viajes que nacen de una fotografía, otros de un libro y algunos, como este, de una película.

Desde que vimos Mamma Mia!, mi hija Marina y yo soñábamos con conocer Skópelos, la isla griega donde se rodaron algunas de las escenas más inolvidables de la película. Sin embargo, no queríamos limitarnos a volar hasta allí. Preferíamos que el camino también formara parte de la aventura.

Así nació esta ruta por Grecia en coche, un itinerario que comenzó en Corfú, continuó por el continente atravesando algunos de los paisajes más sorprendentes del país, hizo una parada en Meteora y cruzó de nuevo el mar en ferry hasta Skópelos, nuestro gran objetivo. Terminamos el viaje en Atenas, desde donde regresamos a casa con la sensación de haber descubierto una Grecia mucho más auténtica y diversa de la que imaginábamos.

Fue un viaje que combinó carreteras panorámicas, pequeñas localidades costeras, monasterios suspendidos sobre enormes formaciones rocosas, playas de aguas cristalinas y rincones que parecían sacados de una película. Precisamente eso fue lo que más nos gustó: comprobar que el trayecto hasta Skópelos terminó siendo tan especial como la propia isla.

En este artículo compartimos la ruta completa, cómo la organizamos, los lugares que visitamos y toda la información práctica que creemos que puede ayudarte si también quieres descubrir una Grecia diferente, más pausada y alejada de los itinerarios habituales.

¿Por qué elegimos esta ruta por Grecia?

Cada viaje tiene una historia antes incluso de comenzar. En nuestro caso, todo empezó muchos años antes, sentadas en el sofá de casa viendo Mamma Mia!. Desde entonces, mi hija Marina y yo teníamos un sueño compartido: conocer Skópelos, la isla griega donde se rodaron algunas de las escenas más emblemáticas de la película y donde la música de ABBA parece formar parte del paisaje.

Cuando decidimos convertir ese sueño en realidad, tuvimos claro que no queríamos hacer el itinerario más habitual por Grecia. En lugar de volar directamente hasta Atenas o alguna de las islas más turísticas, preferimos diseñar una ruta por Grecia en coche que nos permitiera descubrir el país poco a poco, disfrutando tanto del camino como del destino.

En lugar de buscar la forma más rápida de llegar a Skópelos, decidimos convertir el propio desplazamiento en parte del viaje. Queríamos recorrer Grecia por carretera, descubrir lugares que no estaban inicialmente en nuestros planes y disfrutar de cada etapa sin prisas. Esa forma de viajar fue la que terminó dando sentido a todo el itinerario.

Nuestro consejo antes de empezar la ruta

Antes de viajar a Grecia contratamos un seguro de viaje para tener cobertura durante todo el recorrido. Cuando vas a moverte entre varias islas, utilizar ferris y cambiar de alojamiento con frecuencia, es una pequeña inversión que aporta mucha tranquilidad.

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Durante la planificación también tuvimos que tomar una decisión importante sobre el vehículo. Nuestra primera intención era realizar toda la ruta en coche 100 % eléctrico, como hacemos habitualmente en muchos de nuestros viajes. Sin embargo, al preparar el itinerario comprobamos que las nuevas medidas de seguridad para el transporte de vehículos eléctricos en los ferris griegos complicaban la logística de una ruta que incluía varios trayectos marítimos. Entre otros requisitos, los vehículos eléctricos debían embarcar con un nivel de carga limitado, lo que suponía planificar cada desplazamiento con mucha más precisión.

Por ese motivo, finalmente optamos por alquilar un coche híbrido. Fue la alternativa que mejor se adaptaba a este viaje y nos permitió recorrer Grecia con total tranquilidad, combinando carreteras, ferris e islas sin preocuparnos por las limitaciones que existían en ese momento.

Ruta en coche por Corfú

💚 Nuestra experiencia

Aunque solemos viajar en coche 100 % eléctrico, en esta ocasión preferimos adaptar el vehículo al tipo de ruta que queríamos hacer. Con varios trayectos en ferry entre islas y continente, el coche híbrido nos permitió viajar con total tranquilidad sin renunciar a disfrutar del recorrido.

Mirando atrás, creemos que fue la decisión acertada. Porque este viaje no consistía únicamente en llegar a Skópelos. También queríamos descubrir pueblos con encanto, conducir entre montañas, contemplar monasterios suspendidos sobre gigantescas rocas, recorrer carreteras junto al mar y dejarnos sorprender por una Grecia menos conocida. Y precisamente eso fue lo que hizo que esta ruta terminara siendo mucho más especial de lo que habíamos imaginado.

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Datos de la ruta Información
📍 País Grecia
🚗 Tipo de viaje Ruta por carretera combinando coche de alquiler, ferris y avión
📅 Duración 10 días
🗓️ Fecha del viaje Agosto de 2024
✈️ Inicio de la ruta Sevilla – Barcelona – Corfú
🏁 Final de la ruta Atenas – Madrid – Sevilla
🛣️ Recorrido Corfú – Igoumenitsa – Kalambaka (Meteora) – Volos – Skópelos – Atenas
🚘 Vehículo Coche híbrido de alquiler
⛴️ Trayectos en ferry Corfú – Igoumenitsa · Volos – Skópelos · Skópelos – Volos
🎬 Motivación del viaje Descubrir los escenarios de Mamma Mia! mientras recorríamos una Grecia menos conocida
🌿 Ideal para Viajeros que buscan combinar islas, carretera, naturaleza, patrimonio y pueblos con encanto
Lo mejor de la ruta Un itinerario que une el encanto de Corfú, la espectacularidad de Meteora, la magia de Skópelos y la historia de Atenas.
💚 Nivel de recomendación Mi Ruta ⭐⭐⭐⭐⭐ Una ruta muy completa para descubrir una Grecia diferente.

Con la ruta planificada y muchas ganas de empezar, llegó por fin el momento de poner el coche en marcha. Corfú fue la puerta de entrada a un viaje que nos llevaría a recorrer Grecia de una forma muy especial: sin prisas, disfrutando de cada etapa y dejando que el camino también formara parte de la experiencia.

📱 Viaja por Grecia con internet ilimitado

Durante nuestra ruta por Grecia utilizamos una eSIM de Holafly para disponer de internet desde el mismo momento en que aterrizamos. Gracias a ella pudimos consultar rutas en Google Maps, buscar información sobre monumentos, revisar horarios de ferris y compartir fotografías del viaje sin depender de redes wifi públicas.

La instalación se realiza antes de salir de viaje y, una vez llegas al destino, solo tienes que activar la eSIM para empezar a navegar.

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Día 1. Llegada a Corfú, nuestra primera toma de contacto con Grecia

Monasterio de Panagia Vlacherna en Corfú

Nuestro viaje comenzó muy temprano en Sevilla. Tras un vuelo con escala en Barcelona, aterrizamos por fin en Corfú donde recogimos el coche de alquiler que nos acompañaría durante gran parte de esta aventura. Con él iniciamos una ruta que, durante los próximos diez días, nos llevaría a recorrer algunos de los rincones más fascinantes de Grecia.

Antes de dirigirnos al hotel, decidimos hacer una pequeña ruta por los alrededores de la ciudad para disfrutar de nuestros primeros paisajes griegos.

Nuestra primera parada fue el Monasterio de Panagia Vlacherna, uno de los lugares más fotografiados de Corfú y, probablemente, la imagen más reconocible de la isla. Situado sobre un pequeño islote unido a tierra por un estrecho paseo, este pequeño monasterio blanco del siglo XVII destaca por su sencillez y por el extraordinario entorno que lo rodea. Desde aquí también se obtiene una de las vistas más famosas de Corfú, con la isla de Pontikonisi al fondo y los aviones despegando y aterrizando a escasos metros, una combinación que convierte este rincón en uno de los rincones más fotogénicos que visitamos durante el viaje.

Aunque este fue el primero que visitamos durante la ruta, pronto descubriríamos que estos lugares forman parte del alma de Grecia. Muchos de ellos se encuentran en lugares privilegiados, construidos sobre acantilados, montañas, islotes o enclaves de difícil acceso, buscando el recogimiento y el contacto con la naturaleza. Más allá de su valor religioso, son auténticos tesoros históricos y culturales que conservan siglos de arte, tradición e historia. Si hay algo que aprendimos durante este viaje es que visitar un monasterio en Grecia no es solo entrar en un edificio, sino comprender una parte esencial de la identidad del país.

Muy cerca se encuentra el histórico Anemomylos Windmill, un antiguo molino de viento junto al mar que ofrece un agradable paseo y unas bonitas vistas de la costa y de la capital de Corfú. Fue una parada tranquila, perfecta para empezar a disfrutar del ritmo pausado de la isla.

 

icono restauranteDónde comimos

A la hora de comer nos acercamos al restaurante Nautilus, donde degustamos un delicioso pescado fresco frente al mar. Fue nuestra primera experiencia con la gastronomía griega y un magnífico comienzo para un viaje en el que la cocina local tendría un papel protagonista.

La gastronomía griega fue una de las grandes sorpresas del viaje. Nos resultó muy fácil pedir en los restaurantes porque, aunque las cartas estaban en griego, prácticamente todas incluían también la traducción al inglés.

 

Precisamente el idioma fue uno de los aspectos que más nos sorprendió durante la preparación de esta ruta. A diferencia de otros destinos europeos, nos costó bastante más encontrar información práctica en español. Muchas de las páginas oficiales, blogs de viajes e incluso algunas guías ofrecían información mucho más completa en inglés que en nuestro idioma, por lo que en numerosas ocasiones tuvimos que recurrir al traductor  para organizar el itinerario.

Precisamente por eso decidimos compartir esta ruta con todo detalle, para que quienes sueñen con recorrer Grecia lo tengan un poco más fácil de lo que lo tuvimos nosotras.

Ya por la tarde nos instalamos en el City Marina Hotel, situado en pleno centro histórico de Corfú. Su excelente ubicación nos permitió olvidarnos del coche y salir caminando a recorrer las estrechas calles de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pasear sin rumbo por sus plazas, soportales y callejuelas fue la mejor forma de terminar nuestro primer día en Grecia y empezar a descubrir el encanto de una isla marcada por las influencias venecianas, francesas y británicas.

reservar hotel

Dónde nos alojamos: City Marina Hotel

Elegimos el City Marina Hotel por su excelente ubicación, en pleno casco histórico de Corfú, a pocos minutos a pie de la Liston, la Fortaleza Vieja y el puerto. Esto nos permitió olvidarnos del coche desde el primer momento y recorrer la ciudad caminando con total comodidad. Además, su decoración, inspirada en la historia de la isla, le da un encanto especial que encaja perfectamente con el ambiente de Corfú.

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Con el atardecer, dejamos el coche aparcado y nos adentramos en Kérkira, la capital de Corfú, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Bastaron unos minutos para confirmar que empezar la ruta en Corfú había sido todo un acierto.

Kérkira, la capital de Corfú

ruta por Grecia en coche_nosotras en la Fortaleza vieja en Corfú

Nuestro paseo comenzó en la plaza Spianada, la mayor plaza de Grecia y el gran corazón de la ciudad. Frente a nosotras se alzaba la Fortaleza Vieja, construida por los venecianos para proteger la isla de los continuos ataques otomanos. Separada de la ciudad por un foso y rodeada por el mar, su silueta domina el paisaje y recuerda la importancia estratégica que tuvo Corfú durante siglos.

Desde allí cruzamos los jardines que rodean la fortaleza y nos adentramos poco a poco en la ciudad amurallada. Muy pronto aparecieron las estrechas callejuelas empedradas, conocidas como kantounia, un auténtico laberinto lleno de encanto donde cada rincón invita a detenerse. Pasear por ellas fue, sin duda, una de las experiencias más agradables de nuestra primera jornada en Grecia.

Nos llamó especialmente la atención el ambiente que se respiraba. Había mucha gente paseando y disfrutando de las terrazas, pero en ningún momento tuvimos la sensación de agobio o saturación que se vive en otros destinos muy turísticos. Bajo los elegantes soportales se sucedían pequeñas tiendas, cafeterías y restaurantes decorados con mucho gusto, creando una atmósfera animada y acogedora que invitaba a caminar sin rumbo fijo.

Sin apenas darnos cuenta, pasamos un buen rato recorriendo el casco histórico, entrando en pequeñas tiendas, descubriendo rincones llenos de flores y disfrutando del ambiente relajado que se respiraba al caer la tarde. Fue uno de esos lugares en los que apetece caminar sin mapa, dejando que cada calle conduzca a la siguiente.

Aquella primera tarde entendimos que Corfú era muy diferente a la imagen que teníamos de Grecia. Su mezcla de influencias venecianas, francesas y británicas le aporta una personalidad única que nos conquistó desde el primer paseo y convirtió la isla en el mejor comienzo posible para nuestra ruta.

Día 2. Road trip por Corfú: playas de aguas cristalinas y un atardecer inolvidable

Alipa Beach_Corfu

Si el día anterior habíamos descubierto el encanto histórico de Kérkira, esta jornada la dedicamos a recorrer la isla en coche. Nuestro objetivo era conocer algunos de los paisajes más espectaculares de Corfú, alternando playas de aguas cristalinas, pequeños pueblos costeros y algunos de los rincones más emblemáticos de la costa occidental.

La primera parada del día fue la playa de Myrtiotissa, una de las playas más conocidas de Corfú. Es una pequeña cala rodeada de acantilados y vegetación, con unas aguas de un intenso color turquesa que invitan a darse un baño nada más llegar. Después de un agradable paseo hasta la orilla, disfrutamos del primero de los varios baños que nos regalaría la isla aquel día.

💚 Nuestra experiencia

Un detalle práctico que nos sorprendió gratamente es que muchas de las playas de Corfú disponen de aparcamientos muy próximos al acceso. En la mayoría de los casos son de pago, aunque el precio suele ser muy económico, entre 1 y 2 euros, por lo que merece la pena utilizarlos y olvidarse de buscar sitio.

Continuamos nuestra ruta bordeando la costa oeste hasta llegar a la zona de Paleokastritsa, uno de los lugares más conocidos de Corfú.

icono restauranteDónde comimos

Antes de seguir explorando, hicimos una parada para comer en el Limani Restaurant, muy cerca de Alipa Beach, donde disfrutamos de pescado fresco frente al mar. Fue una de esas comidas tranquilas que forman parte de los mejores recuerdos de un viaje.

Con las fuerzas recuperadas, volvimos a ponernos el bañador para disfrutar de otro baño en una de las playas de Paleokastritsa. No importa cuál elijas; todas comparten unas aguas increíblemente transparentes y un entorno natural que hace de esta zona uno de los lugares imprescindibles de la isla.

Después subimos hasta el Monasterio de Paleokastritsa (Moni Theotokou), construido sobre un promontorio rocoso con unas vistas espectaculares sobre el mar Jónico. Sus patios llenos de flores, la tranquilidad que se respira en su interior y las panorámicas desde los miradores hacen que la visita merezca la pena. Como ocurre en la mayoría de los monasterios ortodoxos de Grecia, es importante vestir de forma adecuada para acceder al recinto, aunque allí mismo facilitan prendas para quienes las necesiten.

Muy cerca del monasterio hicimos otra parada en Petros Beach, un magnífico mirador desde el que contemplar la fuerza del mar y la belleza de la costa occidental de Corfú.

Para despedir el día pusimos rumbo al Cabo Drastis, uno de los paisajes más sorprendentes de la isla. Desde sus acantilados blancos, modelados por el viento y el mar durante siglos, contemplamos cómo el sol comenzaba a ocultarse sobre el mar Jónico. Fue uno de esos momentos que, con el paso del tiempo, seguimos recordando cuando pensamos en este viaje por Grecia.

Antes de regresar a Kérkira todavía nos acercamos al pintoresco pueblo de Kassiopi, en el extremo noreste de la isla. Sin embargo, al llegar comprobamos que era prácticamente imposible encontrar aparcamiento, preferimos no perder tiempo buscando y regresar con calma a Kérkira donde cenamos y pasamos nuestra segunda y última noche en Corfú.

Con esta última parada terminaba nuestra estancia en Corfú, una isla que nos sorprendió por la diversidad de sus paisajes, la belleza de sus pueblos y la facilidad para recorrerla en coche. Durante dos días descubrimos algunos de sus rincones más emblemáticos, combinando playas, miradores, pueblos tradicionales y patrimonio histórico.

Si estás organizando tu viaje y quieres conocer con más detalle el itinerario, las visitas imprescindibles y nuestros consejos prácticos, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué ver en Corfú en 2 días, donde compartimos toda la experiencia paso a paso.

Día 3. De Corfú al continente: rumbo a Meteora

Después de dos días recorriendo Corfú, tocaba despedirse de la isla y poner rumbo al continente. Nuestro ferry hacia Igoumenitsa tenía prevista la salida a las 9:30 h, aunque es muy recomendable llegar al puerto al menos una hora antes, especialmente si viajas con un vehículo.

 

⛴️ Reserva tu ferry con antelación

Si vas a seguir una ruta similar por Grecia, te recomendamos reservar el ferry con antelación, especialmente si viajas en temporada alta o llevas coche de alquiler. Nosotros hicimos el trayecto entre Corfú e Igoumenitsa, una travesía cómoda de aproximadamente una hora y media que conecta la isla con el continente.

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El embarque resultó mucho más sencillo de lo que habíamos imaginado. Tras comprobar nuestra documentación y la del coche de alquiler, los operarios nos fueron indicando dónde debíamos situar el vehículo para acceder a la bodega del ferry. En todo momento estuvieron pendientes de los pasajeros y el embarque resultó rápido y no tuvimos ninguna dificultad.

Ferris en Grecia

💚 Nuestra experiencia

Un pequeño consejo basado en nuestra experiencia: si eres de los primeros en entrar con el coche, probablemente serás de los últimos en salir al llegar a destino. Los vehículos se distribuyen en distintas filas dentro de la bodega y el desembarque se realiza siguiendo ese orden, así que conviene tomárselo con calma.

Una vez aparcado el coche, solo queda subir a alguna de las cubiertas exteriores o a los salones interiores del ferry. Nosotros aprovechamos el trayecto para descansar un poco, contemplar cómo Corfú se iba alejando lentamente en el horizonte y tomar algo mientras disfrutábamos de la travesía.

Una hora y media después desembarcábamos en Igoumenitsa. Desde allí pusimos rumbo a Kalambaka, la puerta de entrada a Meteora.  Nos esperaban unos 167 kilómetros de carretera que recorrimos en algo más de dos horas. La mayor parte del trayecto transcurre por la autovía Egnatia Odos (A2), una moderna vía que atraviesa el norte de Grecia entre montañas, túneles y grandes viaductos, haciendo que el viaje resulte cómodo y muy agradable.

A medida que nos acercábamos a nuestro destino, el paisaje comenzó a cambiar. Dejamos atrás la autovía y, poco a poco, empezaron a aparecer en el horizonte las enormes formaciones rocosas de Meteora. Aunque habíamos visto fotografías antes del viaje, nada nos preparó para la impresión que produce contemplarlas por primera vez. Comprendimos enseguida que las fotografías no hacen justicia a la magnitud de aquel paisaje.

Nuestro alojamiento para esa noche fue el Tsikeli Boutique Hotel Meteora – Adults Friendly, situado en el tranquilo pueblo de Kastraki, a los pies de las impresionantes rocas de Meteora.

reservar hotel

Dónde nos alojamos: Tsikeli Boutique Hotel Meteora

Elegimos este hotel por su ubicación en Kastraki, a los pies de Meteora. Desde allí llegábamos en pocos minutos a los monasterios y disfrutábamos de un entorno muy tranquilo, rodeado de naturaleza. Además, incluía desayuno y aparcamiento, dos detalles que agradecimos mucho durante un viaje en coche.

👉 Consulta la disponibilidad y el precio del Tsikeli Boutique Hotel Meteora.

 

Monasterios en Meteora_Grecia

Después de instalarnos en el hotel, aprovechamos para comer en su restaurante y descansar un rato antes de salir a descubrir nuestros primeros rincones de Meteora.

Nuestra primera parada fue el Monasterio de San Nicolás Anapafsas. Aunque en esta ocasión solo lo contemplamos desde el exterior, su espectacular ubicación sobre una estrecha formación rocosa nos permitió hacernos una primera idea de la extraordinaria arquitectura de los monasterios de Meteora y de cómo fueron construidos en lugares que parecen desafiar la gravedad.

Después nos dirigimos hacia uno de los momentos más esperados del día: el atardecer en el Main Observation Deck of Meteora, uno de los miradores más espectaculares de toda la región.

💚 Consejo Mi Ruta

Si quieres disfrutar del atardecer desde el Main Observation Deck, intenta llegar unos 30 minutos antes de la puesta de sol. Nosotros encontramos bastante gente, pero aun así pudimos disfrutar del momento con tranquilidad y la espera merece completamente la pena.

Atardecer en Meteora_Grecia

Poco a poco, el sol fue descendiendo tras las montañas mientras las gigantescas formaciones rocosas de Meteora se teñían de tonos dorados, anaranjados y rojizos. Desde este mirador se obtiene una panorámica impresionante de los monasterios suspendidos sobre las rocas, un paisaje tan extraordinario que cuesta creer que exista de verdad.
Fue uno de esos momentos que permanecen para siempre en la memoria. Más allá de la belleza del lugar, recuerdo la felicidad de estar allí, contemplando aquel espectáculo de la naturaleza junto a mi hija. Compartir ese atardecer con ella convirtió un paisaje inolvidable en un recuerdo que guardaré para siempre.

icono restauranteDónde comimos

De regreso a Kalambaka, cenamos en el restaurante Dionisos, donde disfrutamos de la gastronomía griega en un ambiente tranquilo antes de regresar al hotel.

Aquella noche nos acostamos con la ilusión de saber que al día siguiente por fin recorreríamos el interior de los impresionantes monasterios de Meteora.

Día 4. Descubriendo los monasterios suspendidos de Meteora

Meteora monasterios en Grecia

Si el atardecer del día anterior nos dejó sin palabras, recorrer Meteora a la mañana siguiente fue todavía más impresionante. Después de desayunar en el hotel, comenzamos la ruta por carretera que une los distintos monasterios, una de las formas más cómodas de descubrir este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

💚 Consejo Mi Ruta

Antes de viajar consulta los horarios de apertura de los monasterios. Cada uno cierra un día diferente de la semana y organizar bien la ruta te permitirá aprovechar mucho mejor la visita.

Aunque nos hubiera gustado conocerlos todos, preferimos disfrutar de cada visita sin prisas y dejar algunos como excusa para regresar algún día.

Monasterio de Roussanou

Nuestra primera visita fue el Monasterio de Roussanou, uno de los más accesibles y también de los más bonitos de Meteora. Habitado actualmente por una comunidad de monjas, destaca por su cuidada decoración, sus jardines y la sensación de paz que transmite desde el primer momento.

El Gran Meteoro (Megálo Meteoro)

Continuamos después hacia el Gran Meteoro (Megálo Meteoro), el monasterio más grande e importante de todo el conjunto. De todos los que visitamos, fue el que más tiempo nos llevó recorrer y uno de los que más nos impresionó por sus dimensiones y su patrimonio artístico. Sus iglesias, los antiguos manuscritos, los frescos bizantinos y las impresionantes lámparas votivas colgantes, conocidas como policandelos, convierten la visita en una experiencia inolvidable.

El Monasterio de Varlaám

Meteora-vistas desde el Gran meteoro

Desde el Gran Meteoro se obtiene además una de las mejores vistas del Monasterio de Varlaám, que contemplamos desde los miradores antes de continuar nuestra ruta por carretera.

Visitar Meteora también supone un pequeño esfuerzo físico. Para acceder a la mayoría de los monasterios hay que subir bastantes escalones, algunos bastante empinados. En mi caso, mi forma física me obligó a tomármelo con calma, haciendo alguna parada para recuperar el aliento, pero puedo decir que cada escalón merece la pena. Las vistas y la experiencia compensan con creces el esfuerzo.

El interior de los monasterios es una auténtica maravilla. Sus iglesias conservan extraordinarios frescos bizantinos, iconos, antiguos manuscritos y grandes lámparas votivas que crean una atmósfera de recogimiento difícil de describir. El silencio, el olor a incienso y la presencia de los monjes y monjas que todavía habitan algunos de estos monasterios hacen que la visita sea mucho más que un recorrido turístico.

No está permitido hacer fotografías en el interior, una norma que al principio puede sorprender, pero que termina ayudando a disfrutar del momento con otra mirada. En lugar de pensar en la mejor fotografía, uno dedica el tiempo a contemplar cada detalle y a guardar tanta belleza en la memoria.

💚 Consejo Mi Ruta

Un aspecto importante que conviene tener en cuenta es la vestimenta. Los monasterios siguen siendo lugares de culto y existe un código que debe respetarse. Las mujeres no pueden acceder con pantalones cortos ni con los hombros descubiertos y, en algunos monasterios, tampoco con pantalón. Si no llevas ropa adecuada, en la entrada suelen facilitar pañuelos o faldas para cubrir piernas y hombros antes de acceder al recinto.

icono restauranteDónde comimos

A media mañana hicimos una pausa para comer en una taberna tradicional del pueblo de Kastraki, donde disfrutamos de un delicioso pollo asado antes de retomar la ruta.

La carretera de Meteora está repleta de miradores naturales y merece la pena detenerse varias veces durante el recorrido. Algunos aparecen señalados en Google Maps y otros se descubren simplemente conduciendo. Nosotros aprovechamos varios de ellos para contemplar las impresionantes formaciones rocosas desde diferentes perspectivas y hacer algunas de las fotografías más espectaculares del viaje.

Monasterio de Agia Triada (Santísima Trinidad)

Uno de los lugares que más nos sorprendió fue el mirador desde el que se contempla el Monasterio de Agia Triada (Santísima Trinidad). Para llegar hasta él hay que bajar primero por un sendero y, después, subir una empinada escalinata, pero el esfuerzo tiene recompensa: desde allí se obtiene una de las imágenes más icónicas de Meteora.

Monasterio de San Esteban

Antes de despedirnos de este paisaje único todavía visitamos el Monasterio de San Esteban, el más accesible de todos, ya que apenas requiere caminar desde el aparcamiento. Fue el broche perfecto para una jornada inolvidable entre monasterios suspendidos sobre gigantescas moles de roca.

Después de recorrer varios de los monasterios y detenernos en los numerosos miradores que salpican la carretera, comprendimos por qué Meteora está considerado uno de los lugares más extraordinarios de Europa. No es solo la espectacularidad de sus paisajes, sino la perfecta unión entre naturaleza, historia y espiritualidad. Sin duda, fue uno de los grandes momentos de toda nuestra ruta por Grecia.

Monasterios de Meteora: ¿cuáles visitar?

Monasterio Lo más destacado Acceso
Gran Meteoro El más grande e impresionante. Dedícale más tiempo. 115 escalones
Varlaám Magníficas vistas y pequeño museo. 195 escalones y puente
Roussanou Monasterio de monjas y uno de los más bonitos. Acceso cómodo
San Esteban El más accesible, ideal para personas con movilidad reducida. Prácticamente llano
Agia Triada El más fotogénico desde los miradores. Muchas escaleras
San Nicolás El más cercano a Kastraki.

Escalinata empinada

Qué llevar para visitar Meteora

  • Calzado cómodo.
  • Agua, especialmente en verano.
  • Ropa adecuada para acceder a los monasterios. O Pañuelos con los que cubrirte piernas y brazos y después puedes guardar en tu mochila.
  • Protección solar y gorra.

Nuestra visita a Meteora fue, sin duda, uno de los momentos más especiales de toda la ruta por Grecia. Más allá de la espectacularidad de sus monasterios suspendidos sobre enormes formaciones rocosas, lo que realmente nos impresionó fue la atmósfera que se respira en este lugar único, donde naturaleza, historia y espiritualidad conviven en perfecto equilibrio. Si estás preparando tu viaje y quieres organizar la visita por tu cuenta, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué ver en Meteora, guía para visitar sus impresionantes monasterios , donde encontrarás información detallada sobre los monasterios, horarios, precios, código de vestimenta, miradores y consejos prácticos para aprovechar al máximo la experiencia.

Y pusimos rumbo a Volos, un trayecto de unas dos horas que nos acercaba cada vez más al verdadero sueño de este viaje: la isla de Skópelos. Mientras dejábamos atrás aquellas impresionantes formaciones rocosas, teníamos la sensación de haber visitado uno de los lugares más extraordinarios de Grecia.

Al llegar nos instalamos en el Hotel Kipseli, situado frente al paseo marítimo de Volos. Era el lugar perfecto para pasar la noche antes de embarcar al día siguiente rumbo a Skópelos, la isla que había inspirado todo este viaje.

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Dónde nos alojamos: Hotel Kipseli (Volos)

Elegimos el Hotel Kipseli para hacer noche en Volos antes de viajar a Skópelos. Su ubicación nos permitió pasear por el animado frente marítimo, cenar sin necesidad de mover el coche y llegar cómodamente al puerto a la mañana siguiente para embarcar hacia la isla.

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Volos, una ciudad costera frente a las Islas Espóradas

Iglesia en Volos_Grecia

Con el equipaje ya en la habitación, salimos a descubrir la ciudad. Volos nos sorprendió por su ambiente relajado y auténtico. A diferencia de otros destinos más turísticos, aquí predominaba un turismo local, con familias y grupos de amigos disfrutando de las terrazas, el puerto y el animado paseo marítimo. Se respiraba ese ambiente típico de las ciudades costeras mediterráneas durante el verano, donde la vida parece transcurrir sin prisas.

Paseamos junto al mar mientras contemplábamos los barcos amarrados en el puerto y disfrutábamos de la agradable brisa de la tarde. Después buscamos un restaurante en el paseo marítimo para cenar tranquilamente y terminar la jornada.

Vendedores ambulantes en Volos_Grecia

Aquella noche nos acostamos con una mezcla de ilusión y nervios. Al día siguiente, por fin, pondríamos rumbo a Skópelos, la isla que tantos años habíamos soñado conocer después de enamorarnos de sus paisajes en la película Mamma Mia!.

Día 5. Rumbo a Skópelos, la isla de Mamma Mia!

Por fin había llegado el día que llevábamos meses imaginando. Aquella mañana nos levantamos temprano para dirigirnos al puerto de Volos, donde nos esperaba el ferry de Seajets con salida a las 8:45 h y destino a Skópelos.

Al igual que en el ferry de Corfú, es recomendable llegar al menos una hora antes de la salida si viajas con coche. El embarque fue tan sencillo como en el ferry de Corfú. Llegamos con algo más de una hora de antelación, dejamos el coche en la bodega y subimos a cubierta para disfrutar de la travesía.

⛴️ Reserva tu ferry a Skópelos

Si vas a viajar a Skópelos con coche, te recomendamos reservar el ferry con antelación, especialmente en verano. Nosotros hicimos el trayecto desde Volos, una de las conexiones más habituales con la isla.

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Mientras el ferry abandonaba lentamente el puerto de Volos, no podía dejar de pensar que estábamos a punto de cumplir un sueño que había comenzado muchos años atrás, la primera vez que vimos la película Mamma Mia!. Después de recorrer carreteras, visitar monasterios y descubrir algunos de los rincones más sorprendentes de Grecia, por fin navegábamos hacia la isla que había dado sentido a todo este viaje.

Cada milla recorrida nos acercaba un poco más a Skópelos y hacía crecer las ganas de descubrir si la isla sería tan bonita como la recordábamos en la gran pantalla.

La travesía duró algo más de tres horas, tiempo suficiente para relajarnos, pasear por las cubiertas del ferry y disfrutar del paisaje mientras íbamos dejando atrás la Grecia continental. Antes de llegar a nuestro destino hicimos escala en Skiathos y en Loutraki, el puerto del norte de Skópelos. Cada parada aumentaba nuestra impaciencia por desembarcar y comenzar a descubrir la isla que había inspirado todo este viaje.

Skiathos desde el Ferry hacia Skopelos

Poco después del mediodía, el ferry comenzó a acercarse al puerto de Chora, la capital de Skópelos. Desde la cubierta ya podíamos distinguir las casas blancas escalonadas sobre la ladera, el pequeño puerto lleno de embarcaciones y el intenso verde de los pinares que cubren gran parte de la isla. La primera impresión superó incluso las expectativas que nos habíamos creado durante tantos años viendo fotografías y escenas de Mamma Mia!

Tras desembarcar nos dirigimos al Hotel Dionyssos para dejar el equipaje y descansar unos minutos antes de salir a comer.

Desde el primer momento nos sentimos como en casa. El hotel, con su agradable piscina y su ambiente tranquilo, fue un auténtico acierto. Incluso la decoración de la habitación, luminosa y con ese inconfundible aire mediterráneo de paredes blancas y detalles en azul, nos recordó por momentos a los escenarios de Mamma Mia!, haciendo que la ilusión por estar allí fuera todavía mayor.

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Dónde nos alojamos: Hotel Dionyssos (Skópelos)

Elegimos el Hotel Dionyssos por su cercanía al puerto y al casco histórico de Chora, lo que nos permitió recorrer la isla con total comodidad. Su piscina fue un auténtico regalo para descansar después de las excursiones y se convirtió en nuestro refugio al regresar cada tarde.

👉 Consulta la disponibilidad y el precio del Hotel Dionyssos.

icono restauranteComo ya era la hora de comer, dejamos las maletas en el hotel y nos dirigimos al Restaurante 4 Floors, situado junto al puerto. Nos gustó tanto que volveríamos a repetir varios días durante nuestra estancia en la isla. Allí disfrutamos de una comida frente al mar; pescado fresco, calamares, aceitunas, un delicioso pan y un excelente vino griego que todavía hoy recuerdo con especial cariño. Fue la mejor manera de celebrar que, por fin, estábamos en Skópelos.

La tarde invitaba a bajar el ritmo. Hacía bastante calor, así que regresamos al hotel para descansar un rato y disfrutar de la piscina antes de comenzar a descubrir la isla con calma.

Al caer la tarde nos arreglamos y salimos de nuevo a pasear por Chora. Recorrimos el paseo marítimo y comenzamos a perdernos por sus estrechas calles empedradas, entre casas encaladas, balcones repletos de buganvillas y pequeñas tiendas de artesanía. Todo transmitía una calma especial. Aquella primera toma de contacto confirmó lo que ya intuíamos: Skópelos no solo era la isla donde se había rodado Mamma Mia!, sino uno de esos lugares con personalidad propia que consiguen hacer que quieras seguir descubriéndolos.

Church of the Virgin Mary (Panagitsa tou Pyrgou)

Antes de cenar subimos hasta la Church of the Virgin Mary (Panagitsa tou Pyrgou), una pequeña iglesia situada sobre una roca junto al puerto y uno de los rincones más emblemáticos de Skópelos. Desde lo alto contemplamos cómo el sol comenzaba a esconderse sobre el puerto y los tejados blancos de Chora. La luz dorada del atardecer envolvía la ciudad mientras el mar Egeo reflejaba los últimos rayos del día. Fue uno de esos momentos en los que cuesta sacar el móvil para hacer una fotografía porque lo único que apetece es quedarse allí, en silencio, disfrutando de las vistas.

Castillo Veneciano de Skópelos

Castillo Veneciano de Skópelos

Después continuamos hasta el Castillo Veneciano de Skópelos con la intención de cenar en el restaurante Anatolia, famoso por sus vistas panorámicas. Solo el paseo hasta la parte alta de Kastro, el barrio más antiguo de Skópelos, ya merece la pena por las panorámicas que ofrece a cada paso.

Sin embargo, los viajes también están llenos de decisiones improvisadas. Al volver hacia el puerto, el sonido de la música tradicional griega nos llamó la atención. Seguimos la melodía hasta la Taberna Molos, donde un pequeño grupo interpretaba música en directo mientras vecinos y viajeros disfrutaban de la noche.

No tardamos mucho en decidirnos. Cambiamos las vistas por el ambiente, y fue todo un acierto. Cenamos rodeadas de música tradicional, compartiendo el buen ambiente de una taberna auténtica donde, por unas horas, nos sentimos una isleña más. Fue la mejor forma de terminar nuestro primer día en Skópelos y de empezar a descubrir no solo sus paisajes, sino también el carácter acogedor de sus habitantes y su forma de vivir las noches de verano.

💚 Nuestra experiencia

Habíamos visto Mamma Mia! muchas veces antes de viajar, pero enseguida descubrimos que Skópelos es mucho más que el escenario de una película. Desde el primer paseo por Chora sentimos que la isla tenía una personalidad propia que merece ser descubierta sin prisas.

Día 6. Ruta por los escenarios de Mamma Mia! en Skópelos

Después de nuestro primer contacto con la isla, por fin había llegado el día que nos había llevado hasta Skópelos. Nuestro principal motivo para viajar a Grecia era visitar Skópelos, una de las islas donde se rodó Mamma Mia!, una película que siempre ha ocupado un lugar muy especial para nosotras. Por fin había llegado el momento de recorrer algunos de los escenarios que tantas veces habíamos visto en la gran pantalla.

Agnontas Beach

Comenzamos la jornada en Agnontas Beach, un pequeño puerto pesquero de aguas tranquilas y cristalinas donde disfrutamos de un agradable baño. Es un rincón con mucho encanto, fue el lugar elegido para disfrutar del primer baño del día antes de seguir recorriendo la isla.

Kastani Beach

Kastani Beach_Skopelos_Grecia islas espóradas

Nuestra siguiente parada fue Kastani Beach, probablemente la playa más famosa de Skópelos gracias a Mamma Mia!. Aquí se rodaron varias de las escenas más recordadas de la película y, aunque el cine la hizo mundialmente conocida, basta poner un pie sobre su arena para comprender que no necesita ninguna presentación. El intenso color turquesa del agua, el pinar que prácticamente llega hasta la orilla y el entorno completamente natural la convierten en una de las playas más bonitas de la isla. Nosotros tampoco pudimos resistirnos y disfrutamos de otro baño antes de continuar la ruta.

Si has visto Mamma Mia! tantas veces como nosotras, es muy probable que al llegar a Kastani Beach ya estés tarareando alguna canción de ABBA casi sin darte cuenta.

Después de la mañana de playa regresamos a Chora para comer, descansar un rato del calor y darnos una ducha antes de afrontar uno de los momentos más esperados del viaje.

Capilla de Agios Ioannis Kastri

Capilla de Agios Ioannis Kastri_Skopelos_Grecia_islas espóradas

Al caer la tarde pusimos rumbo a la Capilla de Agios Ioannis Kastri, conocida en todo el mundo como la iglesia donde se rodó la inolvidable escena de la boda de Mamma Mia!. Encaramada sobre un espectacular peñón que emerge del mar, llegar hasta ella requiere subir cerca de doscientos escalones. El esfuerzo merece absolutamente la pena. Desde arriba se disfruta de una de las panorámicas más impresionantes de Skópelos, con el mar Egeo extendiéndose hasta el horizonte y los acantilados cubiertos de vegetación.

Mientras contemplábamos aquel paisaje, era inevitable recordar las escenas de la película. Sin embargo, una vez allí comprendimos que la realidad supera con creces a la ficción. Más allá del cine, aquel lugar transmite una paz difícil de describir y se ha convertido, sin duda, en uno de los rincones más especiales que hemos visitado en todos nuestros viajes. Contemplar el atardecer desde allí fue uno de esos momentos que permanecerán para siempre en nuestra memoria.

De regreso al puerto salimos a cenar y, cuando pensábamos que el día no podía regalarnos nada más, vivimos uno de esos momentos completamente inesperados que hacen únicos los viajes. Un hombre había colocado un altavoz en plena calle y comenzó a sonar la música de ABBA. Poco a poco la gente empezó a acercarse y, sin pensarlo demasiado, terminamos bailando durante casi dos horas con personas a las que no conocíamos de nada. Incluso terminamos compartiendo risas, canciones y conversación con varias chicas griegas.

Aquel improvisado baile bajo las estrellas fue el final perfecto para un día que había comenzado siguiendo las huellas de Mamma Mia! y terminó regalándonos uno de los recuerdos más divertidos y auténticos de todo el viaje. Porque, al final, los mejores momentos no siempre son los que uno planifica, sino aquellos que simplemente suceden.

Durante unos minutos dejamos de ser turistas. Éramos simplemente un grupo de personas de distintos países cantando las canciones de ABBA, riendo y disfrutando de una cálida noche de verano en Skópelos. En ese instante comprendimos que el mejor recuerdo del día no había sido visitar los escenarios de la película, sino sentirnos parte de la isla, aunque solo fuera por unas horas.

Día 7. Excursión a Alónissos: una isla tranquila entre aguas cristalinas

Alonissos

Después de dos intensos días descubriendo Skópelos, decidimos dedicar una jornada a conocer una de sus islas vecinas. Desde el puerto de Skópelos salen excursiones organizadas a Alónissos, una opción muy recomendable si dispones de varios días en las Espóradas y quieres descubrir otro rincón del mar Egeo.

icono barcoNuestra recomendación

Hicimos esta excursión con Civitatis y nos pareció una forma muy cómoda de conocer Alónissos sin preocuparse por la organización y la experiencia fue excelente. El traslado en barco, el autobús hasta el casco histórico y los tiempos libres estaban muy bien organizados, por lo que solo tuvimos que preocuparnos de disfrutar del día. Si quieres hacer el mismo recorrido que nosotras, puedes reservar la excursión a Alónissos desde Skópelos.

A primera hora de la mañana embarcamos rumbo a Alónissos. La travesía fue muy agradable y nos permitió seguir disfrutando del paisaje de este precioso archipiélago mientras el barco navegaba entre islas cubiertas de pinares y aguas de un azul espectacular.

Al llegar a Patitiri, el principal puerto de Alónissos, nos esperaba un autobús que ya estaba incluido en la excursión y que nos llevó hasta el casco histórico de la isla. Allí dispusimos de unas dos horas para recorrer sus calles con tranquilidad.

Alonissos_Islas espóradas_Grecia

El antiguo pueblo de Alónissos conserva todo el encanto de las pequeñas islas griegas. Paseamos por sus estrechas callejuelas empedradas, admiramos sus casas tradicionales y disfrutamos de unas magníficas vistas sobre el mar Egeo desde los numerosos miradores del pueblo. Fue una visita muy agradable que nos permitió conocer una faceta diferente de las Espóradas.

Leftos Gialos

Después regresamos al barco para dirigirnos hasta Leftos Gialos, una preciosa playa de aguas cristalinas donde pasaríamos gran parte de la tarde. Nada más verla entendimos por qué es uno de los lugares más famosos de Alónissos. Sus aguas transparentes eran perfectas para nadar y practicar snorkel.

Confieso que aquella jornada tuvo una pequeña anécdota. Mientras hacíamos snorkel, unos peces muy curiosos decidieron mordisquearnos los pies en un par de ocasiones. No hacían daño y convirtieron el baño en una experiencia todavía más divertida.

Permanecimos casi cuatro horas disfrutando de esta playa, alternando baños, snorkel y momentos de relax frente al mar.

Comida en Alonissos_Islas espóradas_Grecia

 

💚 Donde comimos

 

A la hora de comer elegimos el restaurante Dolopes – Island Restaurant Alonnisos, situado junto a la playa. El lugar nos encantó, no solo por su cuidada decoración y su privilegiada ubicación frente al mar, sino también porque dispone de una agradable piscina donde los clientes pueden refrescarse antes o después de comer. Nosotros disfrutamos de un delicioso pescado a la brasa, uno de los mejores que probamos durante todo el viaje, mientras contemplábamos el increíble color del agua de Leftos Gialos.

Al caer la tarde regresamos en barco a Skópelos, donde todavía tuvimos tiempo para pasear de nuevo por el puerto y cenar tranquilamente, poniendo el broche final a otro día inolvidable en las islas Espóradas.

Skópelos fue una de las grandes sorpresas de nuestro viaje por Grecia. Más allá de la fama que le dio la película Mamma Mia!, descubrimos una isla auténtica, cubierta de bosques de pinos que llegan hasta el mar, pequeños pueblos llenos de encanto y algunas de las playas más bonitas de todo el recorrido. Si estás organizando una escapada a esta isla de las Espóradas y quieres conocer con detalle los lugares imprescindibles, las mejores playas, los miradores y nuestros consejos para recorrerla por libre, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué ver en Skópelos: guía para descubrir la isla de Mamma Mia!, donde compartimos toda nuestra experiencia.

Día 8. De Skópelos a Atenas: una larga jornada de regreso

Después de varios días disfrutando de Skópelos, nos despedimos de la isla con un último paseo por Chora. Aprovechamos la mañana para recorrer con calma sus estrechas calles una vez más y entrar en algunas de las pequeñas tiendas de artesanía, donde compramos los últimos recuerdos del viaje. Nos encanta llevarnos algún souvenir de los lugares que visitamos, y aquellas tiendas, llenas de productos hechos a mano y detalles inspirados en la cultura griega, fueron el broche perfecto antes de abandonar la isla.

A media mañana tomamos el ferry de Skópelos a Volos, un trayecto de unas tres horas y media que sirvió para despedirnos poco a poco de las Espóradas mientras contemplábamos por última vez el perfil de la isla desde la cubierta del barco.

Ya en Volos nos esperaba la última etapa por carretera: casi cuatro horas de conducción hasta Atenas. A medida que avanzaban los kilómetros empezábamos a notar el cansancio acumulado de todo el viaje.

Nuestro objetivo era devolver el coche de alquiler en el aeropuerto esa misma noche, algo que finalmente hicimos cerca de las 23:00 horas. Desde allí nos trasladamos al hotel y apenas tuvimos fuerzas para otra cosa que caer rendidas en la cama.

Fue, sin duda, el día más largo de todo el viaje.

💚 Consejo Mi Ruta

Nosotras hicimos el recorrido entre Volos y Atenas del tirón porque era la opción que mejor encajaba con nuestro itinerario. Sin embargo, si dispones de un día más, te recomendamos hacer una parada intermedia para disfrutar del trayecto con más calma. Localidades como Lamia o la zona de las Termópilas son buenas opciones para romper el viaje, estirar las piernas y descubrir un rincón más de Grecia antes de llegar a Atenas.

No fue el día más emocionante del viaje, pero sí uno de los más necesarios. Viajar también es esto: despedirse de un lugar al que sabes que algún día querrás volver.

Día 10. Primer día descubriendo Atenas

Nuestro primer día completo en Atenas comenzó muy temprano para evitar el intenso calor del verano ateniense.

La Acrópolis de Atenas

El Partenon en la Acropolis de atenas

A primera hora visitamos la Acrópolis, uno de esos lugares que cualquier viajero sueña con conocer al menos una vez en la vida. Recorrer el Partenón y contemplar la ciudad desde lo alto fue una experiencia impresionante y nos permitió comprender la enorme importancia histórica de este lugar. Eso sí, a pesar de llegar a primera hora de la mañana, nos sorprendió la enorme cantidad de visitantes que ya había. Si viajas en temporada alta, conviene mentalizarse de que será difícil disfrutar de este lugar en soledad.

Anafiótika y Plaka

Después descendimos hasta los barrios de Anafiótika y Plaka, dos de las zonas con más encanto de la capital griega. Anafiótika nos sorprendió por sus estrechas calles blancas, sus macetas y ese aire de pequeña isla del Egeo escondida a los pies de la Acrópolis. En Plaka disfrutamos paseando sin rumbo entre tiendas, terrazas y edificios históricos, dejándonos llevar por el ambiente del barrio.

También visitamos el Museo de Instrumentos Musicales Populares Griegos, una parada muy interesante para conocer una parte menos conocida de la cultura del país, antes de acercarnos a la Catedral Metropolitana de Atenas.

Anafiotika_Atenas

El calor era realmente intenso, así que por la tarde regresamos al hotel para descansar un rato y aprovechar la piscina antes de continuar disfrutando de la ciudad.

Nos alojábamos en el Dorian Inn – Sure Hotel Collection by Best Western, cuya terraza ofrece unas magníficas vistas de la Acrópolis. Aquella noche decidimos cenar allí mismo mientras contemplábamos el monumento iluminado, una estampa preciosa que merece mucho la pena.

reservar hotel

Dónde nos alojamos: Dorian Inn – Sure Hotel Collection by Best Western (Atenas)

Elegimos este hotel por su excelente ubicación y por su espectacular terraza panorámica, donde también se encuentra la piscina en la última planta. Desde allí disfrutamos de unas magníficas vistas de la Acrópolis y, al caer la noche, cenar contemplando el Partenón iluminado fue la mejor forma de despedir nuestro viaje por Grecia.

👉 Consulta la disponibilidad y el precio del Dorian Inn – Sure Hotel Collection by Best Western.

 

💚Nuestra experiencia en Atenas

Aunque disfrutamos mucho de la parte monumental de Atenas, personalmente fue la ciudad en la que menos cómodas nos sentimos. En varias zonas percibimos un ambiente algo más inseguro que en el resto del recorrido, especialmente al caer la noche, por lo que preferimos no alejarnos del hotel durante la última velada. Es una percepción completamente personal y no significa que toda la ciudad sea insegura, pero creemos que merece la pena comentarlo para que cada viajero valore cómo organizar su estancia.

Día 11. Últimas horas en Atenas y regreso a casa

Nuestro último día en Grecia comenzó con un desayuno diferente. Nos acercamos a Little Kook, una de las cafeterías más originales de Atenas, famosa por su decoración temática, que cambia según la época del año. Aunque suele estar muy concurrida, merece la pena acercarse para disfrutar de su ambiente y comenzar el día de una forma distinta.

Cambio de guardia frente al Parlamento griego_Atenas

Después emprendimos un último paseo por la ciudad recorriendo Monastiraki Square, Anafiótika y Plaka. Sin prisa, disfrutando de las últimas horas entre calles llenas de historia, pequeñas tiendas y terrazas, hasta llegar a la Plaza Sintagma, donde asistimos al tradicional cambio de guardia frente al Parlamento griego. Ver a los Evzones con su característico uniforme realizar este ceremonial fue una de esas experiencias que ponen el broche cultural perfecto a una visita a Atenas.

Tras comer, llegó el momento de recoger el equipaje y poner rumbo al aeropuerto para tomar nuestro vuelo Atenas–Madrid. Aunque el viaje aún no había terminado, ya empezábamos a recordar todos los lugares que habíamos descubierto durante aquellos días.

Atenas fue el broche perfecto para este viaje por Grecia. Una ciudad donde conviven más de tres mil años de historia con una energía vibrante y contemporánea que se percibe en cada barrio, plaza y terraza. Más allá de la impresionante Acrópolis, descubrimos una ciudad llena de rincones con personalidad propia, mercados tradicionales, tabernas y miradores desde los que contemplar una de las capitales más fascinantes del Mediterráneo. Si estás preparando tu visita y quieres organizar tu itinerario con detalle, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué ver en Atenas: guía completa para descubrir la capital griega, donde encontrarás información práctica, monumentos imprescindibles, visitas recomendadas y consejos para disfrutar al máximo de la ciudad.

Esa noche dormimos en Madrid y, a la mañana siguiente, completamos el regreso a casa con el tren AVE Madrid–Sevilla, poniendo fin a una ruta que nos llevó desde las fortalezas venecianas de Corfú hasta los monasterios suspendidos de Meteora, las playas de Skópelos y Alónissos y, finalmente, la histórica Atenas.

Fin de nuestra ruta por Grecia

Esta no pretende ser la guía definitiva de Grecia. Es, simplemente, nuestra ruta. El itinerario que hicimos durante once días recorriendo Corfú, Meteora, Skópelos, Alónissos y Atenas, con sus aciertos, sus pequeños imprevistos y muchos momentos que nunca olvidaremos.

Si este viaje te ha servido para inspirarte, descubrir algún rincón que no conocías o planificar tu propia aventura por Grecia, entonces habrá merecido la pena compartirlo.

Porque, al final, esa siempre ha sido la esencia de Mi Ruta: no decirte cuál es el mejor viaje, sino compartir el nuestro.

Recursos para organizar esta ruta por Grecia

Si quieres seguir un itinerario parecido al nuestro, aquí tienes todos los recursos que utilizamos durante el viaje.

🛡️Seguro de viajes

Antes de viajar a Grecia contratamos un seguro de viaje para tener cobertura durante todo el recorrido. Cuando vas a moverte entre varias islas, utilizar ferris y cambiar de alojamiento con frecuencia, es una pequeña inversión que aporta mucha tranquilidad. Además, tienes un 10% de descuento solo por venir desde Mi Ruta.

👉 Consulta las coberturas y contrata aquí tu seguro de viaje para Grecia.

🚗 Alquiler de coche

Recorrimos Grecia continental con un coche híbrido, una opción que nos permitió movernos con total libertad entre Igoumenitsa, Meteora, Volos y Atenas.

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⛴️ Ferris entre las islas

Durante la ruta utilizamos varios ferris:

  • Corfú → Igoumenitsa
  • Volos → Skópelos
  • Skópelos → Volos

👉 Consulta horarios y reserva los ferris por Grecia

🏨 Hoteles donde nos alojamos

Estos fueron los alojamientos que elegimos durante el viaje:

  • 📍 Corfú: City Marina Hotel
  • 📍 Meteora (Kastraki): Tsikeli Boutique Hotel Meteora – Adults Friendly
  • 📍 Volos: Hotel Kipseli
  • 📍 Skópelos: Hotel Dionyssos
  • 📍 Atenas: Dorian Inn – Sure Hotel Collection by Best Western

👉 Ver disponibilidad de estos hoteles en Booking

🎫 Excursiones

La única excursión organizada que hicimos fue la visita a Alónissos.

La realizamos con Civitatis y nos pareció una forma muy cómoda de conocer la isla sin preocuparnos por la organización del transporte.

👉 Reservar la excursión a Alónissos desde Skópelos

🗺️ Mapa de nuestra ruta

Aquí puedes consultar el recorrido completo que hicimos por Grecia.

Nuestra filosofía

En Mi Ruta solo recomendamos alojamientos, restaurantes, excursiones y servicios que hemos utilizado personalmente durante nuestros viajes.

Por eso, algunos enlaces de esta guía son de afiliación. Si reservas a través de ellos, el precio para ti no cambia, pero nosotros recibimos una pequeña comisión que nos ayuda a seguir creando contenido gratuito y a continuar descubriendo nuevos destinos. Gracias por apoyar nuestro trabajo.

Todos los servicios que recomendamos en esta guía forman parte de nuestro propio viaje. No elegimos una excursión, un hotel o una empresa porque tenga un programa de afiliación; al contrario, solo compartimos aquellos lugares y experiencias que realmente hemos vivido y que volveríamos a recomendar.