La Reserva Natural del Castillo de las Guardas se encuentra situado entre las ruinas de una antigua mina romana en un paraje natural único en la provincia de Sevilla. En más de 200 hectáreas se han  reproducido las condiciones de los hábitats naturales de cientos de especies en semilibertad.

Un espacio en plena naturaleza donde puedes encontrar animales de los cinco continentes.

En la Reserva conviven especies autóctonas de nuestra provincia como las aves rapaces, grandes mamíferos africanos como los elefantes, especies tan exóticas como las jirafas, rinocerontes o hipopótamos. Grandes felinos y animales tan temidos como los lobos.

También puedes visitar el llamado jardín de los canguros, un lugar muy bonito donde vas a encontrar desde varias especies de aves acuáticas a animales domésticos como las cabras

La Reserva Natural del Castillo de las Guardas se encuentra a unos cuarenta minutos de Sevilla, dirección a la Sierra de Huelva, abre sus puertas de 10:30 h a 16:30 h., pero puedes permanecer en el parque hasta las 18:00 h. Desde mi punto de vista es un poco tarde teniendo en cuenta que la mayoría del año en esta zona hay altas temperaturas.

Una vez que atraviesas sus puertas puedes dejar tu coche en el parking mientras compras tus entradas. (También puedes comprarlas on line a través de su página)

Una vez con tus entradas, el recorrido se hace en tu propio coche o en tren neumático. Actualmente por causas del Covid 19 , solo puedes hacerlo en tu vehículo propio.

Durante el recorrido puedes contemplar a los animales en semi-libertad. Está terminantemente prohibido bajar del vehículo salvo en los miradores habilitados para parar, que están perfectamente señalizados.

Una vez que termines el recorrido, en el que puedes tardar unas tres horas, hay una zona de restauración, con un restaurante y algunos quioscos de helados y bocadillos.

Y puedes seguir disfrutando del lugar en las embarcaciones de recreo del lago, en los merenderos o en la pista de karts.

Realmente es un lugar muy bonito por el enclave y por la posibilidad de ver animales en semilibertad.

Mi opinión sobre la Reserva del Castillo de las Guardas

La última vez que visitamos un zoológico fue el zoológico de París cuando Marina era muy pequeña. Nos encantaba ver los animales, sobre todo de especies de otros lugares lejanos que si no es así es imposible verlos, a no ser que puedas hacer un safari.

Y fue la última vez porque nos dio mucha pena ver a los animales enjaulados. Sobre todo nos impresionó mucho conectar con la mirada de una gran gorila que desde el cristal de su jaula nos miraba fijamente con una expresión de increíble humanidad y tristeza. Desde ese día comprendimos que no nos gustaba ver así a los animales.

Pero hay una opción que es la visita a reservas de animales en semilibertad, porque la opción de viajar para verlos en libertad no siempre está al alcance de todo el mundo.

Pero las reservas deben de cumplir algunos requisitos, y hay todo una mundo en torno a la seriedad o no de estos lugares e incluso todo un mundo de intereses por parte de las certificadoras de estas reservas.

Por lo que pudimos observar en la Reserva del Castillo de las Guardas, los animales se encontraban en perfecto estado y con amplios espacios para desarrollarse en libertad.

Cápsula responsable:

La intención de nuestra visita era, además de disfrutar de un día muy agradable observando especies en directo que no existen en nuestro hábitat natural, comprobar el estado de estos animales y sus condiciones de vida.

Hay algunas cosas que no nos gustaron:

  • En días festivos no se cumplen los aforos mínimos para el bienestar de los animales, esto produce demasiada asistencia de público por lo que se multiplica el ruido, y las interacciones con los animales.
  • Se debería potenciar el uso de vehículos eléctricos, para la visita, quizás en los vehículos particulares es difícil hoy por hoy, pero sí debería ser así en su tren neumático. Esto evitaría ruidos y contaminación del ambiente.
  • Tenemos entendido que hace unos años se tenía demasiada interacción con los animales, como por ejemplo con un pequeño chimpancé para selfies. Gracias a una campaña se consiguió que la empresa rectificara en esta actividad.
  • Otra de las cosas que no nos gustaron, tiene más que ver con el comportamiento incívico de algunos visitantes. Como visitantes que paraban su coche y bajaban del vehículo en zonas no habilitadas, o incluso hacían picnic en lugares prohibidos.
  • O visitantes que permitían a los niños molestar a los animales, esto es obligación de las familias, el educar a sus hijos y cómo comportarse en cada lugar, pero la empresa debe velar porque estas situaciones no se produzcan.

Creo que en estos temas, todos estamos aprendiendo, y cada vez tenemos más sensibilidad ante el cuidado y respeto a los animales. La reserva es un lugar donde se recuperan animales que han estado en lugares poco apropiados o que han pasado por situaciones de abandono o descuido.

En mi opinión siempre que se respeten las necesidades de los animales y se cumplan las medidas necesarias para que las visitas no interrumpan su vida cotidiana puede ser una solución para poder disfrutar y aprender de especies que nos resultan muy lejanas.

¿Cuál es tu opinión sobre este tema? Espero tus opiniones en los comentarios, os leo

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