¿Buscas qué hacer en Lisboa? ¿Qué ver en Lisboa? Nuestro TOP 10 reúne todos los sitios y actividades imprescindibles: monumentos, museos, barrios, excursiones desde la ciudad, etc. También encontrarás grandes ofertas para tus visitas, reservar tus entradas y ahorrar dinero.

Pasear junto al río Tajo, descubriéndolo desde la Plaza del Comercio o desde el Parque de las Naciones, visitar alguno de sus palacios, observar el atardecer desde alguno de sus miradores, subir en tranvía hasta su Castillo o barrios más típicos, disfrutar de su gastronomía y de sus noches.

Lisboa es una ciudad que guarda muchas de sus tradiciones y que también te ofrece su cara más moderna. Es imposible elegir solo diez cosas que ver o hacer en Lisboa, pero lo intentaré.

Qué hacer en Lisboa

 

La Baixa y el Barrio de Mouraria la cuna del fado

La ciudad de Lisboa sufrió un terrible terremoto en 1755 que destruyó gran parte de la ciudad, La Baixa fue lo primero que se reconstruyó, el encargado de hacerlo fue Sebastião José de Carvalho e Mello, el Marqués de Pombal y lo hizo magníficamente con un estilo clásico y calles geométricas. En la Baixa abundas los comercios tradicionales, las fachadas cubiertas de azulejos tan típicas de Portugal y algunas preciosas plazas.

Mi consejo es que comiences tu paseo en Terreiro do Paco, en esta amplia plaza las vistas sobre el Tajo son impresionantes desde “Cais dos columnas”, vuelve hacia atrás tus pasos y atravesando el Arco Triunfal de la calle Augusta, estarás en pleno centro comercial. Continua tu paseo por Plaza de los Restauradores, Avenida de la Libertad, Plaza de Rossio y Plaza de Figueira hasta la Plaza del Marqués de Pombal, donde comienza la moderna Lisboa.

En todas estas plazas vas a encontrar estatuas ecuestres, o fuentes de una gran belleza, lugares con encanto como el “Hospital de muñecas” y vistas hacia el Convento del Carmo o el Castillo de San Jorge. También en esta zona se encuentran algunos restaurantes tradicionales donde disfrutar de la gastronomía lisboeta.
Pero si quieres profundizar en el lado más auténtico de la ciudad continúa tu paseo hasta el barrio de Mouraria, el barrio donde “los moros” dominaban la ciudad hasta su reconquista, y donde se cree que nació el Fado.

 

El fado es la expresión más conocida internacionalmente de la música portuguesa. En el fado se expresan las experiencias de la vida a través del canto. Generalmente lo canta una sola persona, acompañado por la guitarra portuguesa. Los temas más cantados en el fado son la melancolía, la nostalgia o pequeñas historias del vivir diario de los barrios humildes, pero especialmente el fatalismo y la frustración. 

 

Adéntrate por sus recovecos, cuestas y plazas soleadas, admira sus ventanas con ropa tendida y busca los pequeños homenajes en sus calles, como en la Rua do Capelão, en cuyas paredes puedes ver los retratos de grandes de la canción portuguesa como Argentina Santos, Fernando Maurício o Amália Rodrigues. No te pierdas las escaleras de San Cristóbal, donde desde hace unos años, un vistoso grafiti plasma simpáticamente lo que supone el Fado para el barrio.

 

Mi consejo es que disfrutes de una visita guiada por sus rincones y termines la velada en uno de sus restaurantes locales mientras ves un espectáculo de fado en directo. Puedes hacer la reserva a muy buen precio desde este ENLACE

 

El tranvía, los funiculares y los elevadores.

Lisboa es una ciudad construida sobre varias colinas, para llegar de un lugar a otro los lisboetas solventaron las cuestas con distintas soluciones como los tranvías, los funiculares y los elevadores considerados Patrimonio Nacional otras de las cosas imprescindibles que hacer en Lisboa es usar el transporte local.

En Rúa do Ouro en la Baixa se encuentra el Elevador de Santa Justa. El elevador de Santa Justa se terminó de construir en 1902, de estilo neogótico está inspirado en las estructuras de la época como la Torre Eiffel. Se construyó como forma de acceso a la Plaza do Carmo, hoy en día esta torre de 45 metros es una de las atracciones de Lisboa.

Suele haber bastante cola, mi consejo es que vayas temprano. Una vez arriba puedes disfrutar de unas vistas increíbles desde su mirador y continuar tu paseo por el Barrio de Chiado. Puedes hacer un descanso en la pequeña y bulliciosa Plaza do Carmo, donde tienes un pequeño restaurante tradicional y un quiosco para tomar algo mientras disfrutas de algún músico callejero y del ambiente relajado. En esta plaza se encuentran las hermosas ruinas del antiguo Convento do Carmo.

Otro de los medios más utilizados son los elevadores como el Ascensor de la Gloria o Elevador de la Gloria que conecta la Baixa en la Plaza de los Restauradores con el Barrio Alto en el Jardín de San Pedro de Alcántara, un precioso mirador. En esta misma plaza se encuentra el Convento de São Pedro de Alcântara, cuya iglesia tiene unos magníficos azulejos.

El ascensor o elevador de Lavra es el más antiguo de Lisboa, 1884. Conecta la calle Câmara Pestana con Largo da Anunciada, y es casi completamente curvo. Cerca se encuentra el Jardim do Torel, un magnífico mirador sobre la ciudad.

El ascensor de Bica o elevador de Bica recorre la Rua da Bica de Duarte Belo desde Cais do Sodré. Es el funicular más popular, y también el más empinado. Inaugurado en 1892 recorre una preciosa calle. Al final del recorrido no te pierdas las vistas del río en el Mirador de Santa Catalina.

Con la Lisboa Card disfrutarás de acceso gratuito a más de treinta atracciones de la capital portuguesa. Podrás usar el transporte público de forma ilimitada y aprovechar al máximo tu viaje. Puedes comprarla desde este ENLACE

 

Los tranvías, con su característico color amarillo, son una de las imágenes más típicas de Lisboa, la primera línea se inauguró en 1901 es la forma más tradicional para moverse por la ciudad, pero la verdad es que son un poco caros (Unos cuatro euros ida y vuelta)

En uno de los extremos de la ciudad se encuentra el Barrio de Alfama donde entre otras cosas se encuentran la Catedral y el Castillo de San Jorge, la forma más tradicional y turística es subir en el tranvía 28 en la Plaza de Martim Moniz pero te voy a dar un truco si no quieres subir al castillo a pie: Usar el elevador del castillo.
El acceso hasta el castillo se hace en dos tramos de ascensores: el primero se encuentra en la Rua dos Fanqueiros, muy cerca de la Plaza del Comercio hasta la Rua da Madalena. Desde ahí puedes coger el segundo ascensor ubicado en el antiguo Mercado do Chão do Loureiro (está indicado y son 5 minutos), que ya deja cerca del castillo.

 

Este sistema de ascensores permite acceder al barrio de  Alfama a personas con movilidad reducida y a los mayores, a los que resulta mucho más difícil hacerlo que mediante el tranvía.

 

El barrio de Alfama, la Catedral, el Castillo de San Jorge y los miradores

 

Las fachadas desconchadas del antiguo barrio de pescadores de Alfama no consiguen quitarle su encanto o incluso creo que se lo añade. Subiendo a pie por sus cuestas o en sus tradicionales tranvías llegar a uno de sus miradores es un verdadero premio. Mi preferido el Mirador das Portas do Sol al atardecer, los azulejos de su pérgola y sus buganvillas le dan un colorido espectacular, las vistas de la ciudad y el río son impresionantes y el ambiente rodeado de música lo hacen imprescindible.

Muy cerca se encuentra el Mirador de Santa Lucía muy cerca del Panteón Nacional y en dirección al Castillo de San Jorge.

El Castillo de San Jorge, antiguamente Castelo dos Mouros, se construyó hace más de ocho siglos y quedó completamente en ruina en el terremoto de Lisboa, se reconstruyó a principios del siglo XX. Hoy en día se accede pasando bajo el Arco de San Jorge. Una vez dentro, puedes pasear entre sus once torres, el patio de armas y los calabozos.

Mi consejo es que subas en tranvía o en elevador pero que no te pierdas bajar por sus calles empedradas para no perderte ningún detalle. (Cuidado con los tacones, mejor para otra ocasión)

En esta bajada otro imprescindible es visitar la Catedral de Sé, de estilo románico. A primera vista tiene el aspecto de una fortificación, seguramente ese tipo de construcción le sirvió para mantenerse en pie durante el terremoto de Lisboa. Se construyó sobre una antigua mezquita, su interior es gótico conserva un tesoro muy preciado: los restos de San Vicente, patrón de la ciudad y su claustro presenta un estilo similar al del Monasterio de los Jerónimos.

Siguiendo el paseo hasta el río descubrirás la Casa dos Bicos o el Museo del Fado.

 

Para conocer todos los secretos del barrio de Alfama te aconsejo reservar un tour guiado en español, puedes hacerlo desde este ENLACE

Pero si te apetece caminar y te encuentras en forma, puedes hacer un recorrido por las colinas de Lisboa y tendrás unas vistas únicas de Lisboa desde cada uno de sus miradores. Ten en cuenta que tendrás que subir cuestas y escaleras, pero merece la pena. Puedes hacer la reserva de este tour desde este ENLACE

 

El Barrio del Chiado, un café centenario y una calle rosa

El Chiado es una zona llena de cafés y tiendas, ligado a la vida intelectual de Lisboa, era el predilecto de poetas y escritores para reunirse y celebrar sus tertulias. Mi rincón preferido es el Café a Brasileira.  Este café es uno de los más antiguos de la ciudad fue inaugurado en 1.905 y es muy conocido por la estatua del poeta Fernando Pessoa en la terraza, uno de los rincones más fotografiados del barrio. Se dice que la Bica, un café fuerte corto, fue inventado en este lugar. Tomar una bica a media tarde es uno de mis imprescindibles siempre que visito Lisboa.

Muy cerquita se encuentra la plaza Luis de Camoes, otro de los poetas lisboetas más importantes y la impresionante Iglesia de Loreto.

Si seguimos paseando por el barrio alto llegaríamos al Convento do Carmo, pero si bajamos dirección al río pronto llegaríamos a Casi do Sobre y muy cerquita al Mercado de Rivera, un mercado de abastos muy importante de Lisboa y donde también desde hace unos años puedes disfrutar de un mercado gourmet donde degustar cocina portuguesa e internacional.

Muy cerca se encuentra una de las zonas donde se desarrolla la vida nocturna de la ciudad, mi consejo es que no te pierdas la calle Nova do Carvalho. Una calle donde una vanguardista oficina de arquitectura de la ciudad hizo una arriesgada intervención pintando el gris asfalto de rosa. Esto supuso un cambio cultural y de ocio beneficiando la zona.

Conocida por los locales como la “Pink Street”, de día la inocente calle rosa, en otros tiempos con locales “poco inocentes”, es muy tranquila pero cuando llega la noche se convierte en una de las calles más animadas de Lisboa, bares , restaurantes y locales nocturnos. Incluso el New york times la nombró una de las calles más bonitas y divertidas de Europa.

 

Lisboa es una ciudad con muchos monumentos, museos e historia, mi consejo es hacer un tour guiado para conocer historia, anécdotas y curiosidades. Puedes hacer tu reserva desde este ENLACE

 

El Barrio de Belém, el Monasterio de los Jerónimos y pasteles de nata

Un poco más alejado del centro, pero bien comunicado se encuentra el barrio de Belém, lugar desde donde partieron los navegantes que tanta gloria dieron a Portugal. Puedes llegar a Belém desde Cais do Sobre en el tranvía 15, en tren o incluso en barco.

Seguramente te sonarán los “pasteles de nata o pasteles de belém”, hasta colas hay en su antigua fábrica para degustarlos.Pero en Belém hay lugares tan interesantes como el Monasterio de los Jerónimos o la Torre de Belém.

El Monasterio de los Jerónimos es una maravilla, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, construida en estilo manuelino para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama. En este estilo destacan los motivos marineros como cuerdas, y nudos.  

En su interior se encuentran la tumba de Vasco de Gama, Luís de Camões y Fernando Pessoa, suele haber colas para entrar, pero es un imprescindible para visitar en Lisboa.

Justo al lado se encuentra el Museo del carruaje, te aconsejo que lo visites, además es gratuito.

Si cruzas los preciosos jardines que preceden al Monasterio de los Jerónimos dirección al rio te encontrarás con la preciosa Torre de Belém y el Monumento a los descubridores.

 

Para conocer en profundidad el Monasterio de los Jerónimos, su historia y anécdotas, visitar la tumba del navegante Vasco de Gama y la preciosa Torre de Belém, puedes hacer una visita guiada en español reservando desde este ENLACE

Tambien tienes la posibilidad de llegar al barrio de Belém en barco desde la Plaza del Comercio, una oportunidad de disfrutar de la silueta de la ciudad desde el río.Puedes reservar desde este ENLACE

 

 

La Torre de Belém también de estilo manuelino, fue construida entre 1515 y 1519, en principio tuvo una función defensiva posteriormente fue un faro y centro aduanero.

Si estás en esta zona por la tarde, mi consejo es que disfrutes del atardecer en el paseo junto al rio Tajo, las vistas del puente 25 de abril y la figura del monumento de Cristo Rey recortándose en el horizonte son imborrables.

 

Navegar por el Tajo al atardecer es una de las experiencias más románticas que se pueden disfrutar en Lisboa. En este paseo recorrerás la ciudad al completo con las mejores panorámicas desde el río. Puedes hacer la reserva desde este ENLACE

 

 

El Palacio de Ajuda y el Palacio de los marqueses de Fronteira

En este caso lo mejor es alquilar un coche en Lisboa para llegar a estos palacios que se encuentran un poco más alejados del centro de Lisboa y peor comunicados pero que son una verdadera maravilla. 

El Palacio de los marqueses de Fronteira es una joya escondida y muy poco visitado por los turistas. Tras su fachada se esconden unos jardines repletos de azulejos, elementos marinos y figuras mitológicas. El palacio es de estilo renacentista italiano y se encuentra en el Parque de Monsanto. (Justo enfrente del palacio tienes un aparcamiento gratuito)

El Palacio de Ajuda se encuentra en el barrio de Ajuda es uno de los edificios de estilo neoclásico más importantes de Lisboa y está declarado Monumento Nacional.

Desde 1910 fue habilitado como museo, por lo que visitarlo es una buena forma de acercarse a la vida de una familia real durante el XIX. Puedes conocer más sobre el Palacio de Ajuda  y el Jardín botánico de Ajuda en el artículo que escribí sobre el mismo en este ENLACE.

Visitar los alrededores de Lisboa, palacios, playas espectaculares, pueblos únicos

La región de Lisboa guarda muchos secretos alrededor de su capital, lugares como Sintra, Tomar, Évora, Cascais, Oporto, Fátima, Óbidos…merecen una visita, aunque sea una escapada desde la ciudad, lo mejor alquilar un coche en Lisboa para visitar estos lugares patrimonio de la humanidad que merecen mucho la pena a tu aire.

 

Si te resulta más cómodo también puedes reservar distintas excursiones con un guía en español desde tu hotel a estos lugares desde este ENLACE

 

Pasear y disfrutar de la música en el Parque de las naciones

El Parque de las Naciones se construyó para celebrar la exposición internacional de 1998  y que tuvimos la suerte de disfrutar. Preciosos pabellones, jardines y espectáculos dejaron paso a lo que hoy en día es una zona de ocio muy interesante donde disfrutar del impresionante Oceanario, un paseo en teleférico paralelo al rio Tajo, de restaurantes y lugares de copas y sobre todo para acudir alguno de los conciertos de artistas internacionales que se celebran durante todo el año en el Meu arena, llamado Pabellón Atlántico en la Expo del 98.

 

Lisboa tiene mucho que ofrecer, museos, iglesias, conventos, disfrutar de las compras o hacer algunas actividades como paseos en jeep, en velero al atardecer o excursiones para avistamiento de delfines en libertad, etc… Algunas de estas actividades puedes reservarlas desde este ENLACE

 

 

Disfrutar de la gastronomía lisboeta

Quizás la cocina portuguesa no sea tan conocida a nivel internacional, pero ¡a mí me encanta!

Basada en productos naturales no te pierdas sus asados al carbón de cerdo o ternera, las sardinas asadas, el pollo con la salsa picante piri- piri, el caldo verde, el arroz con marisco y como no el bacalao, en todos sus estilos, mi preferido a la brasa o “dourado”, con un revuelto de huevo, patatas fritas y aceitunas.

En cada visita a Lisboa no puedo dejar de soñar con una humeante taza de café, el café en Portugal es especialmente bueno en cualquier café o restaurante como sobremesa y si es con uno de sus exquisitos pasteles mejor que mejor.

Se me hace la boca agua recordando el bacalao, y me quedan muchos lugares por contar, hemos visitado muchas veces Lisboa para descubrir sus rincones o para acudir a conciertos, os seguiré contando.

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