Cuando organizamos un viaje solemos pensar en el destino, el alojamiento o la ruta que vamos a hacer. Sin embargo, hay un aspecto al que no siempre prestamos atención y que puede evitar más de un disgusto: proteger nuestro dinero y nuestra información personal.

Hoy llevamos prácticamente todo el viaje en el móvil. Las reservas del hotel, las tarjetas de embarque, los mapas, las aplicaciones para pagar, el correo electrónico e incluso el acceso a nuestra banca online. Perder el teléfono, conectarnos a una red poco segura o caer en un enlace fraudulento puede convertir unas vacaciones perfectas en un problema.

La buena noticia es que prevenirlo resulta mucho más sencillo de lo que parece. Con unos pequeños hábitos antes y durante el viaje podremos disfrutar con mucha más tranquilidad.

Planifica el presupuesto pensando en los imprevistos

Cuando calculamos cuánto nos costará un viaje solemos fijarnos en el precio del vuelo y del alojamiento, pero el presupuesto real va mucho más allá.

Conviene tener en cuenta el transporte desde el aeropuerto, las tasas turísticas, posibles depósitos, el cambio de divisa, los datos móviles y una pequeña cantidad reservada para cualquier imprevisto que pueda surgir durante la ruta.

También es recomendable revisar siempre el precio final antes de confirmar una reserva. Algunas plataformas añaden equipaje, seguros o servicios adicionales en los últimos pasos del proceso, por lo que merece la pena comprobar cada pantalla con calma y guardar una copia de la confirmación.

Si quieres ahorrar sin renunciar a disfrutar del destino, puedes echar un vistazo a nuestros trucos para viajar barato, donde compartimos algunas de las estrategias que utilizamos habitualmente para organizar nuestros viajes.

Prepara el teléfono antes de salir

Igual que revisamos el coche antes de una ruta larga, también merece la pena dedicar unos minutos al móvil antes de viajar.

Actualizar el sistema operativo y las aplicaciones más importantes, activar un buen sistema de bloqueo de pantalla y comprobar que la localización del dispositivo funciona correctamente son pequeños gestos que pueden marcar la diferencia si ocurre algún imprevisto.

Siempre que podemos descargamos también los mapas, las reservas, las direcciones y la documentación necesaria para poder acceder a ella incluso sin conexión a Internet.

Otro consejo útil es revisar las aplicaciones que ya no utilizamos y eliminar los permisos innecesarios. Cuantas menos aplicaciones tengan acceso a nuestra ubicación o a nuestros archivos personales, más control tendremos sobre la información que llevamos con nosotros.

Y si decides guardar una copia digital del pasaporte o de otros documentos importantes, procura hacerlo de forma protegida y evita concentrar toda la información sensible en una única carpeta del teléfono.

No pongas todos los medios de pago en el mismo sitio

Con los años hemos aprendido que viajar con una sola tarjeta nunca es buena idea.

Lo más práctico es llevar al menos dos medios de pago y guardarlos en lugares diferentes. Si una tarjeta deja de funcionar, se pierde o es bloqueada por seguridad, la segunda puede sacarnos de un apuro sin necesidad de buscar efectivo o realizar transferencias urgentes.

También resulta muy útil activar las notificaciones de cada operación para detectar rápidamente cualquier movimiento que no reconozcamos y comprobar antes del viaje los límites de retirada y compra establecidos por nuestro banco.

Un truco muy sencillo para decidir cuándo conectarte

No todas las conexiones ofrecen el mismo nivel de seguridad. Una forma muy sencilla de recordarlo es utilizar un pequeño «semáforo» mental.

🟢 Verde: datos móviles y aplicaciones oficiales

Siempre que sea posible, esta es la opción más segura para consultar la banca, realizar pagos o modificar reservas.

Antes de viajar al extranjero conviene revisar las condiciones de roaming y comprobar qué incluye nuestra tarifa para evitar sorpresas en la factura.

🟡 Ámbar: la wifi del alojamiento

Si utilizamos la red wifi del hotel o del apartamento, es recomendable confirmar con recepción cuál es el nombre exacto de la red para evitar conectarnos a otra similar.

Para consultar mapas, buscar información turística o leer el correo puede ser suficiente.

Si además necesitamos acceder a información especialmente sensible, como la banca online o documentación importante, puede resultar interesante añadir una capa extra de privacidad. En ExpressVPN conceptos básicos se explica de forma sencilla cómo funciona una VPN, en qué situaciones puede resultar útil durante un viaje y cuáles son sus limitaciones antes de empezar a utilizarla.

En cualquier caso, conviene comprobar siempre que las páginas utilizan HTTPS, mantener las aplicaciones actualizadas y desconfiar de cualquier sitio web que no inspire confianza.

🔴 Rojo: ordenadores públicos y enlaces sospechosos

Siempre es mejor evitar acceder a cuentas bancarias o introducir contraseñas importantes desde ordenadores compartidos.

Del mismo modo, conviene desconfiar de mensajes que solicitan pagos urgentes, cambian los datos bancarios de una reserva o intentan sacar la conversación fuera de la plataforma donde hemos realizado la contratación.

Antes de pagar, dedica unos segundos a comprobar la página

Muchas estafas actuales no se producen por falta de atención, sino porque las páginas fraudulentas cada vez se parecen más a las oficiales.

Antes de introducir los datos de pago, merece la pena comprobar la dirección completa de la web y acceder siempre desde la aplicación oficial o escribiendo manualmente la dirección en el navegador.

Si un alojamiento comunica un cambio de cuenta bancaria para realizar el pago, lo más prudente es confirmarlo por otro canal, llamando directamente al teléfono publicado en su página oficial.

Además, la guía de Europol para unas vacaciones ciberseguras reúne recomendaciones muy útiles para reservar de forma segura, proteger nuestros dispositivos y utilizar con mayor tranquilidad las redes públicas durante los viajes.

Cuando vuelvas a casa, dedica cinco minutos a revisar todo

Una vez terminado el viaje, también conviene hacer una pequeña revisión.

Comprueba los movimientos de tus tarjetas, elimina las redes wifi que ya no vayas a utilizar y desinstala las aplicaciones que solo necesitabas durante esas vacaciones.

Si has utilizado algún ordenador compartido o detectaste cualquier incidencia durante el viaje, cambiar las contraseñas de las cuentas más importantes puede aportar un extra de seguridad.

La tranquilidad también forma parte del viaje

Cuando preparamos una ruta solemos pensar en el equipaje, los kilómetros que vamos a recorrer o los lugares que queremos visitar. Sin embargo, dedicar unos minutos a proteger nuestros datos y nuestro dinero también forma parte de una buena planificación.

Al final, viajar con tranquilidad no depende solo de elegir un buen destino. También consiste en tomar pequeñas precauciones que nos permitan disfrutar del camino sabiendo que nuestras reservas, nuestros pagos y nuestra información personal están un poco más protegidos.