Desde el Risco de Famara, en Lanzarote se aprecia perfectamente el Archipiélago Chinijo y allí la pequeña isla de La Graciosa. En este artículo que forma parte de mi ruta en coche eléctrico por Lanzarote, te cuento cómo llegar a la Graciosa desde Lanzarote.

Cómo llegar a la Graciosa desde Lanzarote

La única forma de llegar a la Graciosa desde Lanzarote es en barco.

Existe un servicio de ferry diario, varias compañías salen cada media /una hora, desde Órzola, un pueblo al norte de la isla de Lanzarote navegando hasta la Caleta de Sebo, en La Graciosa.

Para llegar a Orzola, debes seguir la carretera de la costa hacia el norte desde Arrecife, es un paseo precioso con playas impresionantes y algunos puertos pequeñitos muy bonitos.

Orzola, se encuentra a una hora escasa en coche desde Arrecife, una vez que llegues dirígete hasta el puerto, hay varios aparcamientos gratuitos que puedes usar si vas a tomar el ferry a la Graciosa.

El trayecto dura aproximadamente 30 minutos y puedes viajar en cubierta o en el interior del barco, según prefieras. El precio del billete suele rondar los 20 euros ida y vuelta, hay descuentos importantes a residentes en las islas (75%), familia numerosas, etc.

Es un paseo muy bonito, cruzando hasta la Graciosa, las vistas de la costa de la isla de Lanzarote son espectaculares. Te acompañan en tu camino aves marinas y es un verdadero disfrute ver la estela blanca de la espuma sobre el azul turquesa de las aguas.

Capsula responsable

Mi ruta por Lanzarote en coche eléctrico, forma parte de mi proyecto e-Ruta, cuyo objetivo es minimizar los impactos medioambientales al máximo en los viajes. 

Cuando decidí visitar la isla de la Graciosa, busqué si alguno de los ferris que viajaban hasta la isla utilizaba energías limpias. No fue posible, ninguna de las compañías que hacían el viaje tiene barcos sostenibles.

Pienso que siendo Lanzarote Reserva de la Biosfera, sería muy importante, convertir el transporte a la isla de la Graciosa en transportes sostenibles, con motores eléctricos o solares.

La graciosa, un paraíso sin asfaltar

Lo primero que me llamó la atención de la Graciosa, además de su evidente belleza, fue que no vas a encontrar ninguna calle asfaltada.

Es una de las más desconocidas de las Islas Canarias, y es perfecta para viajeros especiales, que saben disfrutar de la naturaleza, del silencio, de la belleza, y cómo no, del sol y de las playas solitarias.

En su pequeño puerto hay varios restaurantes donde tomar un café o disfrutar de pescado fresco observando el ir y venir de los barcos.

La imagen de sus coloridos barcos de pesca sobre el azul turquesa de sus aguas hace que te sientas en un pequeño paraiso.

Justo a partir de aquí se suceden pequeñas casas blancas, viviendas de pescadores, en calles de arena desde donde puedes iniciar varios caminos para disfrutar de la isla haciendo senderismo hasta preciosas playas solitarias.

En el centro del pequeño pueblo de pescadores se encuentra La Iglesia de Nuestra Señora del Carmen es la parroquia del pueblo de Caleta de Sebo y de la isla de La Graciosa.

Está dedicada a la Virgen del Carmen, también llamada localmente Virgen del Mar, es la patrona de Caleta de Sebo y de toda la isla de La Graciosa. En su decoración se aprecian muchos motivos marineros.

Qué hacer en la Graciosa

La isla de La Graciosa se enmarca dentro de la Reserva Marina del Archipiélago Chinijo. Con 70.700 hectáreas, es la mayor reserva marina de Europa y un área de excepcional valor paisajístico.

Esta reserva se circunscribe en los municipios de Teguise y Haría y está formada por los islotes de La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste o del Infierno y el risco de Famara. Fue creada en 1995 con el objeto de garantizar la explotación sostenible de los recursos pesqueros.

La Graciosa es una isla de apenas 30 kilómetros cuadrados llena de calas y playas salvajes de entre las que destaca la playa “La Francesa”. No puedes perderte un baño o un paseo por alguna de sus fantásticas playas.

El senderismo es otra de las actividades que atraen hacia la Graciosa, y si lo prefieres, otra magnífica alternativa para conocer la Graciosa y sus exóticos paisajes, es dar un paseo en bicicleta. Existen senderos que te conducen a los rincones más especiales, senderos que debemos seguir sin desviarnos de su trazado para evitar erosionar o deteriorar el terreno.

Aunque podemos embarcar nuestra bicicleta en los barcos que nos llevan a la Graciosa, existen en Caleta de Sebo establecimientos donde se pueden alquilar, esta opción es quizás más interesante por dos razones, porque pueden ayudarnos si sufrimos algún pinchazo o avería y porque es una actividad que repercute en la economía local.

Otra actividad interesante es hacer una excursion a los Islotes que pertenecen a la Reserva Marina. Lugares que no podríamos visitar de otra forma y donde se pueden visistar algunas playas y disfrutar de la observación de aves marinas.

 

Tienes la opción de hacer una excursión a La Graciosa, desde cualquier parte de la isla de Lanzarote, donde te recogerán en autobus, y te llevarán hasta el ferry y una vez en la isla podrás dar un paseo en un velero catamarán entre otras actividades.

Tienes más información y puedes hacer tu reserva desde este ENLACE

 

Dónde alojarte en la Graciosa

alojamiento sostenible en Lanzarote (4)En mi caso me alojé en Lanzarote y fui un solo día ida y vuelta a La Graciosa, me alojé en la Joya del Jable, un alojamiento autosuficiente y sostenible, puedes conocerlo mejor desde este ENLACE

En Caleta de Sebo es donde se concentra toda la oferta de alojamientos, pensiones, casas para estancias prolongadas, apartamentos, incluso una zona de camping acondicionada con zona de ducha y baños.

Es importante que hagas tu reserva antes de llegar. Puedes ver la oferta de alojamientos en la Graciosa desde este ENLACE

 

Recuerda: 

Lanzarote y sobre todo la Graciosa, son islas donde hay muy poca sombra, no olvides protegerte del sol con protectores solares, pañuelos o sombreros. 

Quizás sea una buena oportunidad  de probar el “sombrero graciosero” símbolo de la Graciosa, que nace de las manos de las artesanas gracioseras que con esmero pasan horas y horas trenzando palmitos para lograr las veinte y pico brazas de empleita necesarias para dar forma a este sombrero muy favorecedor y que protege muy bien del sol y del viento.

Si lo que te apetece es disfrutar del mar, del pescado fresco y de la tranquilidad la isla de la Graciosa es una muy buena opción.

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