En los últimos meses he estado mirando de cerca cómo se están moviendo las compañías aéreas. No solo como viajera curiosa, sino con esa parte de mí que busca entender qué hay detrás de cada despegue. Entre todas, Air Europa me llamó la atención porque parece haber entrado en un momento de transición tranquila, después de una etapa de cambios intensos.
Tras años de ajustes y reestructuración, ahora centra sus esfuerzos en tres ejes que, en mi opinión, son claves para cualquier aerolínea que quiera seguir siendo relevante: calidad del servicio, eficiencia operativa y seguridad.
En 2025, su mapa de rutas conecta más de 55 destinos en Europa, América y el norte de África, y recientemente ha sumado Emiratos Árabes Unidos gracias a un acuerdo con Etihad Airways. No es un salto cualquiera: le abre la puerta a un mercado muy estratégico.
Su historia reciente viene de la etapa de Javier Hidalgo al frente de Globalia, cuando se impulsaron cambios profundos: renovación de la flota, entrada en nuevos mercados y una reestructuración financiera que sirvió para apuntalar la compañía.
Vuelos más eficientes y seguros
Lo más visible para quienes viajamos es, sin duda, su flota. Hoy vuelan con Boeing 787 Dreamliner y Boeing 737 MAX, modelos más eficientes en combustible y con menor impacto ambiental. Esto no solo se traduce en menos emisiones, también en vuelos más silenciosos y cómodos.
Otra transformación que he podido comprobar está en la experiencia en tierra: procesos más digitalizados, desde la compra del billete hasta el embarque, pasando por la atención al cliente o el programa de fidelización SUMA. Se nota en menos papel, menos tiempos muertos y más agilidad.
En seguridad, siguen las recomendaciones de la IATA y las autoridades europeas, con protocolos actualizados y formación continua para las tripulaciones. No es algo que se perciba a simple vista, pero es lo que permite que un vuelo transcurra con confianza.
Después de leer, preguntar y observar, la sensación que me queda es que Air Europa ha pasado de ir apagando fuegos a poder planificar su camino a medio plazo. No es una hazaña menor en un sector tan exigente.