A poco que conozcas Sevilla, sabrás que el deporte más seguido es el fútbol y seguramente habrás oído hablar de la rivalidad entre los dos equipos de la ciudad.
En Sevilla o eres del Betis o eres del Sevilla fútbol club.
Pero esta rivalidad siempre se ha vivido desde el respeto, los “piques sin maldad” y “la guasa sevillana”.

Y te preguntarás ¿porqué te cuento esto en un blog de viajes?

Como ya sabes considero que las tradiciones, las costumbres o comercios tradicionales son como los monumentos o museos, memoria viva de las ciudades, y si quieres conocer la ciudad como la conoce un sevillano en este tipo de lugares es donde se encuentra su esencia y su razón de ser.

La historia del Sevilla Futbol Club se remonta a un 25 de enero de 1890, cuando un grupo de jóvenes la mitad de ellos de nacionalidad o ascendencia británica iniciaron el equipo bajo el nombre de Sevilla Football Club, seguramente ocurrió como en Riotinto donde la influencia de los ingleses que explotaban las minas dio lugar a que fuera en este pueblo donde por primera vez se jugara al fútbol en España.

Podría hablarte de la historia del equipo, un equipo con notables éxitos nacionales e internacionales, pero prefiero contarte historias más cercanas.

En estos momentos las aguas andan revueltas por la sospecha más que fundada de la venta del club a capital extranjero y me asaltan sentimientos como de pérdida de un lugar familiar, un lugar asociado a mi vida más o menos cercano.

En mi caso no me interesa especialmente el fútbol, pero debo confesar que este estadio lo he visitado con bastante frecuencia.

Mi padre nació en el barrio de Nervión, un barrio muy ligado sentimentalmente al Sevilla futbol club, y de niño acudía al estadio junto a su padre, mi abuelo.

Ya de adolescente jugaba en el SD Triaca FC , un equipo creado en 1920 en pleno corazón del sevillano barrio de San Bernardo, era el tercer equipo de la ciudad…

Recuerdo ir de su mano al estadio los domingos por la mañana a ver al Sevilla Atlético, yo realmente solo me concentraba en comer mis avellanas y que no se cayeran de mi manita infantil.

Pasan los años, y tenía un 50 por ciento de posibilidades de que mi pareja fuera del Sevilla, como así fue.

Debo confesar que muchas tardes de domingo, las iniciábamos en el partido, sentados en los fríos escalones en invierno o protegiéndonos del sol cuando empezaba la primavera, aún no estaban los cómodos asientos de hoy día.

Nunca me supo mejor una bocadillo de salchichas que en aquellas tardes de domingo.

Y tengo que hacer otra confesión: me atrevo por que ya habrá prescrito…me colaba con la entrada infantil hasta casi los 25 años (Alguna ventaja tendría que tener mi estatura y aspecto aniñado) 100 pesetas costaba.

Sigue pasando el tiempo y al veces hemos ido a ver algún partido con nuestra hija o nuestros sobrinos…

El Sevilla Futbol club , al igual que el Real Betis Balompié (otro día os hablaré de él), son historia viva de la ciudad, y como tal deben conservarse y cuidarse, porque forman parte del inconsciente colectivo de los sevillanos.

Si vienes a Sevilla, te aconsejo que visites sus estadios o alguna de sus peñas, pero sobre todo si tienes oportunidad, que vivas uno de los derbis (Partidos Sevilla – Betis) en alguna peña o en algún bar, comprobarás que la rivalidad en Sevilla se vive con pasión, pero con humor más que otra cosa.

Cápsula Responsable

Viajar conociendo las tradiciones o costumbres del destino proporciona un valor añadido al viaje, ya que no solo habrás conocido un nuevo lugar, sino que también te habrás empapado de su cultura, de su patrimonio natural y por supuesto de sus gentes.

Conservar el patrimonio cultural y social debe ser un objetivo de las administraciones y empresas implicadas en el turismo sostenible.

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