Hay viajes que empiezan al llegar al destino. Y otros que comienzan mucho antes.

Cada septiembre, San Sebastián se convierte en uno de los grandes centros del cine europeo gracias a la celebración del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, una cita que reúne a directores, actores y amantes del séptimo arte llegados de todo el mundo.

Pero en esta ocasión quise llegar de una forma diferente.

En lugar de dirigirme directamente hacia Donostia, convertí el trayecto en parte de la experiencia recorriendo algunos de los paisajes y localidades que han servido de escenario para películas, series y rodajes inolvidables.

Durante cuatro días realicé una ruta en coche eléctrico desde Madrid hasta San Sebastián que me llevó a descubrir algunos de los escenarios de cine más sorprendentes del norte de España. Desde los paisajes burgaleses donde Sergio Leone rodó escenas míticas de El bueno, el feo y el malo hasta los espectaculares acantilados de la costa vasca que aparecieron en Juego de Tronos, cada parada escondía una historia ligada a la gran pantalla.

Además de disfrutar del Festival de Cine de San Sebastián, este viaje me permitió descubrir pueblos con encanto, espacios naturales impresionantes y algunos de los rincones más cinematográficos de Castilla y León y Euskadi.

Y lo hice viajando en coche eléctrico, utilizando únicamente la red de recarga de Zunder para moverme con total libertad entre ambos territorios y demostrar que recorrer el norte de España en vehículo eléctrico es sencillo, cómodo y compatible con una forma de viajar más pausada y sostenible.

Porque a veces el viaje más interesante no es el que te lleva al cine.

Es el que te permite entrar dentro de él.

Estación de recarga de Zunder_ (1)

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Durante cuatro días compartí imágenes, vídeos y curiosidades de cada etapa del viaje: Sad Hill, Santo Domingo de Silos, Bermeo, Gaztelugatxe, Zumaia y el ambiente del Festival de Cine de San Sebastián.

👉 Puedes ver las historias destacadas de la ruta aquí

 

Una ruta de cine entre Burgos y la costa vasca

Primera etapa: tras las huellas del western en Burgos

La aventura comenzó dejando atrás Madrid para poner rumbo al norte por la A-1. Fue una jornada tranquila, pensada para disfrutar tanto de la carretera como de algunos de los rincones más sorprendentes de la provincia de Burgos.

 

Puntos de recarga

La primera parada tuvo lugar en Boceguillas, donde aproveché para tomar un café en la Panadería M.Sanz  mientras realizaba una breve recarga en la estación de Zunder que se encuentra justo en la puerta. Debo confesar que me costó resistirme a probar alguna de las tartas y dulces que se muestran en sus mostradores.

Después continué ruta y mi siguiente parada fue en el Hotel Área Tudanca en Aranda del Duero, una parada perfecta para almorzar antes de adentrarme en la comarca del Arlanza y cargar los kilómetros de autonomía que me faltaban para llegar a mi destino y algunos más.

Panadería sanz_con punto de recarga de Zunder

A partir de aquí comenzó la parte más cinematográfica de la jornada.

Uno de los lugares que más ganas tenía de conocer era el Desfiladero de La Yecla.

El Desfiladero de La Yecla

Desfiladero de la yecla

Este desfiladero una espectacular garganta excavada por el río Mataviejas entre altas paredes de roca caliza. Sin embargo, cuando llegué descubrí que el acceso se encontraba cerrado por riesgo de desprendimientos. Aun así, merece la pena acercarse hasta allí. Desde el inicio del recorrido pude contemplar la impresionante estrechez del desfiladero y observar cómo varios buitres leonados sobrevolaban nuestras cabezas, una imagen que por sí sola ya justifica la visita.

Su paisaje agreste, los bosques que lo rodean y la sensación de aislamiento que transmite ayudan a entender por qué la comarca del Arlanza fue elegida como escenario natural para algunos de los westerns más famosos rodados en España.

En los alrededores se filmaron escenas de clásicos como El bueno, el feo y el malo y La muerte tenía un precio, dos de las películas que convirtieron los paisajes españoles en parte de la historia del cine. Aunque las escenas no se rodaron exactamente dentro del desfiladero, resulta fácil imaginar por qué Sergio Leone y otros directores encontraron aquí el escenario perfecto para recrear el lejano Oeste.

Muy cerca se encuentra el Monasterio de Santo Domingo de Silos.

El Monasterio de Santo Domingo de Silos

Claustro del Monasterio de Silos_Ruta de cine en coche eléctrico entre Madrid y San Sebastián (2)

Este es uno de los conjuntos monásticos más importantes de Castilla y León. Más allá de su valor histórico y artístico, este lugar ha servido de inspiración para numerosas producciones históricas y documentales gracias a la belleza de su entorno y a la serenidad que transmite.

Reconozco que fue una de las visitas que más me gustó de esta primera etapa. Había oído hablar muchas veces de su famoso claustro románico, considerado una auténtica joya del arte medieval español, pero recorrerlo en persona es una experiencia muy diferente. Cada uno de sus capiteles está cuidadosamente esculpido y parece contar una historia distinta.

Más allá de su valor histórico y artístico, el monasterio transmite una sensación de calma difícil de encontrar en otros lugares turísticos. Pasear por sus alrededores, escuchar el silencio y contemplar la sobriedad de sus muros invita a bajar el ritmo y disfrutar del viaje de otra manera.

Claustro del Monasterio de Silos_Ruta de cine en coche eléctrico entre Madrid y San Sebastián (4)

El monasterio también es conocido internacionalmente por el canto gregoriano de los monjes benedictinos que aún habitan el recinto. De hecho, las grabaciones realizadas por la comunidad alcanzaron una enorme popularidad en los años noventa y dieron a conocer Silos mucho más allá de nuestras fronteras.

No es extraño que este entorno haya servido de inspiración para documentales, producciones históricas y numerosos proyectos audiovisuales. La combinación de patrimonio, espiritualidad y paisaje convierte a Santo Domingo de Silos en una visita imprescindible para cualquier ruta por la comarca del Arlanza.

Desde allí continué hasta uno de los lugares más curiosos de toda la ruta: el Cementerio de Sad Hill.

El Cementerio de Sad Hill

Cementerio de Sad Hill_Ruta de cine en coche eléctrico entre Madrid y San Sebastián

Para llegar hasta él hay que recorrer una pista sin asfaltar desde Santo Domingo de Silos. Aunque el firme es de tierra, se encuentra en buen estado y puede recorrerse sin dificultad con un turismo convencional.

Los aficionados al cine reconocerán inmediatamente este nombre. Fue aquí donde Sergio Leone rodó la escena final de El bueno, el feo y el malo, considerada una de las secuencias más emblemáticas de la historia del cine. Tras décadas de abandono, el cementerio fue recuperado por voluntarios y hoy es posible recorrerlo y revivir uno de los escenarios más legendarios del western europeo.

Cementerio de Sad Hill_Ruta de cine en coche eléctrico entre Madrid y San Sebastián

Tras regresar de nuevo a la carretera, dejé atrás los escenarios del western para continuar descubriendo otro de los grandes tesoros de la comarca del Arlanza: Covarrubias, una de las villas medievales mejor conservadas de Castilla y León.

Covarrubias

Covarrubias_Ruta de cine en coche eléctrico entre Madrid y San Sebastián (2)

Covarrubias está considerado uno de los pueblos más bonitos de Castilla y León. Sus calles porticadas, sus casas tradicionales y su magnífico estado de conservación han convertido la localidad en escenario de diferentes producciones históricas y de época, además de servir de inspiración para series como El Ministerio del Tiempo y otras recreaciones ambientadas en la historia de España.

Covarrubias_Ruta de cine en coche eléctrico entre Madrid y San Sebastián (1)

Tenía previsto visitar también las ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza, un lugar cargado de historia que aporta un aire casi cinematográfico al paisaje de la comarca. Sin embargo, encontré el recinto cerrado, así que quedará pendiente para una próxima escapada por tierras burgalesas.

Lo mismo ocurrió con Lerma, antigua villa ducal dominada por el impresionante Palacio Ducal, y con Territorio Artlanza, en Quintanilla del Agua, una recreación etnográfica única que reproduce cómo eran los pueblos castellanos de antaño. La falta de tiempo me obligó a dejar ambos lugares para otra ocasión, aunque son visitas muy recomendables si dispones de más días para recorrer la zona.

Icono_Hoteles con punto de recargaDónde dormir en Burgos con punto de recarga de coches eléctricos

Si buscas un alojamiento cómodo para hacer una parada en ruta entre Madrid y el norte de España, el Hotel Las Terrazas de Burgos es una opción muy práctica. Su ubicación permite visitar lugares como Santo Domingo de Silos, Covarrubias o el Cementerio de Sad Hill y continuar al día siguiente hacia la costa vasca.

Durante mi ruta fue el lugar elegido para descansar tras una intensa jornada recorriendo algunos de los escenarios cinematográficos más emblemáticos de la provincia de Burgos.

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Segunda etapa: La costa vasca más cinematográfica

Tras dejar atrás las tierras castellanas, la ruta continuó hacia el Cantábrico.

Puntos de recarga

La mañana comenzó atravesando el espectacular desfiladero de Pancorbo antes de realizar una parada en Miranda de Ebro en el Hotel Tudanca, donde aproveché para tomar un café y cargar el coche en la estación de Zunder antes de continuar camino hacia el País Vasco.

A medida que me acercaba a la costa, el paisaje fue cambiando por completo. Las llanuras de Castilla dieron paso a montañas cubiertas de vegetación, acantilados y pequeños pueblos pesqueros que parecen sacados de una película.

El primer gran destino del día fue Bermeo, uno de los puertos pesqueros más importantes de Euskadi.

Bermeo, y las traineras

Puerto de Bermeo

Nada más llegar me encontré con una agradable sorpresa: coincidí con una de las jornadas de la Liga de Traineras, una de las competiciones deportivas con más tradición y arraigo de la costa vasca.

Me llamó la atención el ambiente que se respiraba en el puerto. Equipos preparando las embarcaciones, aficionados llegados de distintas localidades, música y terrazas llenas de gente creando una auténtica atmósfera de fiesta. Aproveché para pasear por el puerto y disfrutar del ambiente antes de sentarme a almorzar en uno de los establecimientos más tradicionales de la localidad.

Liga de traineras en Bermeo

icono restaurante

Allí probé un delicioso marmitako de bonito, uno de los platos más representativos de la gastronomía vasca. Elaborado con bonito del norte, patatas, pimientos y cebolla, es una receta ligada al mundo marinero que encaja perfectamente con el carácter de Bermeo.

marmitako-de-bonito

Después de presenciar algunas de las competiciones y empaparme del ambiente festivo, llegó el momento de embarcarme en una excursión por la costa para contemplar desde el mar uno de los escenarios más reconocibles de la televisión reciente: San Juan de Gaztelugatxe.

De los puertos pesqueros a Rocadragón

San Juan de Gaztelugatxe

san juan de gaztelugatxe_Juego de tronos (3)

Aunque durante siglos fue un importante lugar de peregrinación y una de las imágenes más emblemáticas de la costa vasca, su fama internacional se disparó cuando fue elegido para representar Rocadragón, la fortaleza ancestral de la Casa Targaryen en la serie Juego de Tronos.

Ver desde el mar el islote, la ermita y la espectacular escalinata que asciende hasta la cima fue uno de los momentos más especiales de toda la ruta. La perspectiva desde el barco permite apreciar la fuerza de los acantilados y entender por qué este rincón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de Euskadi. Había conocido este lugar hace muchos años, pero verlo desde el mar es otra experiencia distinta.

icono barcoExcursión en barco a San Juan de Gaztelugatxe

Si quieres contemplar San Juan de Gaztelugatxe desde el mar, la misma experiencia que realicé durante esta ruta, una buena opción es reservar esta excursión en barco desde Bermeo. Durante el recorrido podrás disfrutar de una perspectiva diferente de los acantilados de la costa vasca y descubrir por qué este espectacular enclave se convirtió en el escenario de Rocadragón en Juego de Tronos.

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Puntos de recarga

Antes de continuar hacia Zumaia aproveché para realizar una recarga en el punto Zunder BM – Bermeo (Bizkaia). La ubicación resultó muy práctica para continuar la ruta por la costa vasca con total tranquilidad, demostrando una vez más lo sencillo que resulta viajar por el norte de España en coche eléctrico.

 

Zumaia y sus impresionantes acantilados

La ruta continuó después hacia Zumaia, cuyos impresionantes acantilados de flysch se han convertido en uno de los paisajes más cinematográficos del norte de España. Aquí se rodaron algunas escenas de Juego de Tronos, incluyendo varios momentos relacionados con Rocadragón, y también secuencias de la popular comedia Ocho apellidos vascos, que contribuyó a dar a conocer muchos rincones de la costa vasca al gran público.

Por el camino también fui descubriendo algunos de los pueblos marineros más atractivos de la costa vasca, como Lekeitio, Mutriku o Getaria. Además de su atractivo marinero, Lekeitio ha aparecido en diversas producciones vascas y en algunas escenas vinculadas al universo de Ocho apellidos vascos.

La jornada terminó en Getaria, donde pasé la noche antes de continuar la ruta al día siguiente rumbo a San Sebastián.

Puerto de Getaria_Ruta en coche eléctrico pais vasco (2)

Icono_Hoteles con punto de recargaIcono_Hoteles con punto de recargaAlojamiento con punto de recarga cerca de San Sebastián

Si buscas un hotel tranquilo en la costa vasca para explorar lugares como Zarautz, Getaria o San Sebastián, el Hotel Ur Bare es una opción muy interesante. Dispone de habitaciones modernas, piscina, gimnasio, sauna y un entorno ideal para relajarse después de una jornada de ruta.

⚡ Además, cuenta con punto de recarga para vehículos eléctricos, por lo que puedes aprovechar la noche para cargar el coche mientras descansas y comenzar el día siguiente con la batería lista.

En mi caso, durante esta ruta preferí utilizar el punto de recarga de Zunder en Getaria, que encajaba mejor con mi planificación del viaje. Sin embargo, si prefieres la comodidad de recargar directamente en el alojamiento, el Hotel Ur Bare ofrece una alternativa muy práctica.

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San Sebastián, donde el cine toma las calles

La tercera jornada de esta ruta tuvo un claro protagonista: el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Pero antes de llegar a Donostia todavía hice una última parada cinematográfica en la costa vasca.

Zumaia y los ochos apellidos vascos

Mi primera visita de la mañana, fue de nuevo, Zumaia, uno de los escenarios más reconocibles del cine reciente rodado en Euskadi. Allí quise acercarme hasta la ermita de San Telmo, situada sobre los impresionantes acantilados del flysch y conocida por ser el lugar donde se rodó la famosa boda de Ocho apellidos vascos.

Ermita de San Telmo en Zumaia_Ocho apellidos vascos

Después paseé por el casco histórico hasta llegar a la Plaza de la Aguadora, otro de los escenarios de la película. Fue aquí donde se grabó la popular escena de la manifestación, uno de los momentos más recordados de una película que contribuyó a mostrar muchos rincones del País Vasco al gran público.

Fuente de la aguadora_Zumaia_Ocho apellidos vascos

Tras esta parada puse rumbo a San Sebastián, donde decidí dejar el coche en una zona muy próxima al Peine del Viento. Era la primera vez que visitaba esta obra de Eduardo Chillida y reconozco que me impresionó más de lo que esperaba. Las tres esculturas de acero integradas entre las rocas parecen formar parte del propio paisaje y crean un diálogo constante con el mar y el viento que resulta difícil de explicar con palabras.

Peine de los vientos_Chillida_San sebastian

icono restaurante

Muy cerca aproveché para almorzar en Ñam Bar Restaurante – Peine del Viento, una opción muy recomendable si buscas un menú con propuestas marineras y a buen precio en una ciudad donde no siempre resulta fácil encontrar restaurantes económicos.

Y llegó el momento de dirigirme al corazón del festival.

Festival de Cine de San Sebastian

Hotel Maria Cristina_Festival de San sebastián (1)

Durante unos días cada septiembre, San Sebastián se transforma en uno de los grandes escaparates del cine internacional. Actores, directores, periodistas y aficionados llenan sus calles creando una atmósfera muy especial que se respira en cada rincón.

Uno de los lugares más emblemáticos es el Hotel María Cristina, donde tradicionalmente se alojan muchas de las estrellas invitadas al festival. Allí pude acercarme a la alfombra roja y disfrutar del ambiente que se genera alrededor de la llegada de actores, directores e invitados.

La jornada me tenía reservada una sorpresa inesperada. Como todavía quedaban entradas disponibles, decidí asistir a una proyección en el teatro del propio hotel. La película elegida fue El Corsé, una producción francesa de animación que consiguió atrapar al público desde el primer momento. Al finalizar la sesión, los directores se encontraban presentes en la sala y recibieron una larga y calurosa ovación. Personalmente, también disfruté mucho de la película y del precioso teatro.

Hotel Maria Cristina_Festival de San sebastián (2)

Después me acerqué al Palacio Kursaal, sede principal de las proyecciones y escenario de otra de las grandes alfombras rojas del certamen. Allí pasé buena parte de la tarde paseando por los alrededores, disfrutando del ambiente festivalero, observando el ir y venir de periodistas y aficionados y saboreando un helado frente al mar.

Con la playa de Zurriola a pocos metros y el bullicio del festival como telón de fondo, entendí por qué San Sebastián está considerada una de las grandes capitales europeas del cine. No se trata solo de las películas o de las estrellas invitadas. Es la forma en que toda la ciudad vive el festival y lo integra en su día a día.

Cuando cayó la tarde, me quedé unos minutos más contemplando el ambiente que se respiraba junto al Kursaal.

A un lado, la playa; al otro, las alfombras rojas, los fotógrafos y los aficionados esperando la llegada de nuevos invitados.

Había llegado a San Sebastián siguiendo una ruta inspirada en escenarios de cine y, casi sin darme cuenta, terminé formando parte de uno de los acontecimientos cinematográficos más importantes de Europa.

Fue el broche perfecto para una jornada intensa, llena de paisajes espectaculares, rincones de película y momentos que recordaré mucho tiempo después de regresar a casa.

Después de disfrutar del ambiente del Kursaal y de las alfombras rojas, regresé a Getaria, donde volví a hacer noche para afrontar con calma el regreso del día siguiente.

A la mañana siguiente emprendí el camino de vuelta a Madrid. Tras varios días recorriendo escenarios de cine, pueblos marineros, acantilados espectaculares y algunas de las localizaciones más reconocibles de la gran pantalla, tocaba regresar a casa.

Puntos de recarga

El viaje de regreso transcurrió con total normalidad. Antes de abandonar el País Vasco realicé una parada para desayunar y, ya en ruta hacia el sur, aproveché para recargar de nuevo el coche en el Área de Servicio Tudanca, a la altura de Miranda de Ebro, una ubicación muy cómoda para quienes viajan entre Madrid y el norte de España en coche eléctrico.

Estación de recarga de Zunder_ (2)

Mientras el coche recuperaba energía, tuve tiempo para repasar mentalmente todo lo vivido durante aquellos días. Desde los paisajes burgaleses que inspiraron a Sergio Leone hasta los acantilados de Zumaia, pasando por la emoción de contemplar San Juan de Gaztelugatxe desde el mar o disfrutar del ambiente único del Festival de Cine de San Sebastián.

Pocas veces una ruta consigue combinar de una forma tan natural cine, patrimonio, naturaleza, gastronomía y movilidad eléctrica. Y quizá esa sea la gran conclusión de este viaje: que los mejores recuerdos no siempre se encuentran al llegar al destino, sino en todos esos lugares que descubrimos por el camino.

Porque esta vez el cine no estuvo solo en la pantalla.

También estuvo en la carretera.

Logo Peugeot transparenteUna ruta realizada junto a Peugeot y Zunder

Esta aventura forma parte de la colección «0 emisiones, mil emociones», un proyecto con el que recorro España y Portugal en coche eléctrico para descubrir destinos comprometidos con un turismo más sostenible.

Para esta ruta viajé a bordo de un Peugeot E-408 100 % eléctrico, utilizando exclusivamente la red de recarga de Zunder.

Si quieres conocer la versión de esta ruta publicada en el blog de Zunder, centrada en la planificación del recorrido y en la experiencia de viajar en coche eléctrico, puedes leerla aquí:

👉 Leer el artículo completo en el blog de Zunder.

Si estás pensando en realizar esta ruta, aquí puedes consultar el mapa de estaciones de recarga de Zunder para planificar tu viaje.