Funchal es una ciudad muy colorista y animada, con bonitas calles adoquinadas y preciosos jardines. Su nombre le fue dado por los campos de hinojo que la rodeaban cuando colonos portugueses se asentaron en la costa de una soleada bahía donde el hinojo (funcho en portugués) crecía en abundancia.
Hoy en día es una ciudad moderna y uno de los principales puertos de cruceros lo que la hacen una ciudad cosmopolita pero que no ha perdido su esencia de ciudad pequeña y con muchos lugares imprescindibles que ver.
Lugares imprescindibles que ver en Funchal
Funchal, la capital de Madeira es muy agradable de visitar, sin grandes monumentos pero con algunos lugares que no debes perderte.
Dónde alojarte en Funchal
Funchal tiene una gran oferta de alojamientos, para todos lo bolsillos, y sobre todo dispone de complejos hoteleros donde disfrutar de un trato especial. Nosotras nos alojamos en el Hotel Sentido Galomar un precioso complejo ubicado en el acantilado de Caniço, con acceso directo al mar y piscinas cubiertas y al aire libre. A unos veinte minutos en coche de Funchal y uno diez minutos del aeropuerto.
Sus habitaciones son muy amplias, con decoración moderna y con todas las comodidades. Puedes disfrutar de sus dos restaurantes, del Spa, la sauna o el gimnasio.
Y sobre todo de unas increíbles vistas desde tu habitación.
En este hotel tienes dos puntos de recarga de coches eléctricos, puedes comprar una tarjeta de 20 o 50 euros en el hotel (Dejando unos 20 de fianza) y es tan fácil como poner a cargar tu coche mientras descansas.

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Visitar Funchal, lugares que no debes perderte
La Avenida Arriaga
La artería principal de la ciudad es la Avenida Arriaga, construida en 1914, es una calle adoquinada donde se reparten en una acera edificios emblemáticos como el Teatro Municipal Baltazar Dias y el Ritz Madeira. Durante una época grandes personajes europeos elegían Funchal como un destino de vacaciones, personajes como Sissi Emperatriz, Winston Churchill o Ernest Hemingway. Algunos cafés y restaurantes de esta zona me recuerdan ese ambiente.
Aquí también te llamarán la atención la fila de taxis amarillos con cierto aire retro que esperan pacientemente a sus clientes junto al Jardín municipal o Jardín de Doña Amelia.
El Jardín de Doña Amelia
Este jardín es un jardín romántico con fuentes y estatuas donde descansar a la sombra de inmensos plataneros.
El clima subtropical de Funchal es el mejor abono para las numerosas flores, plantas y árboles que dan color y vida a los jardines de Funchal durante todo el año.
Si sigues tu paseo hacia el centro de la ciudad llegarás a la Catedral de Funchal
La Catedral de Funchal

La Catedral de Funchal es Monumento Nacional de Portugal, es un edificio de estilo colonial, de trazado sencillo.
En su interior tiene elementos que la distinguen. Por ejemplo en los detalles decorativos de los asientos y apoyos para los brazos pueden verse aspectos de la vida de Madeira, como por ejemplo, un querubín transportando un manojo de plátanos y otro cargando un odre lleno de vino.
Las calles de Funchal están salpicadas de pequeñas tiendas de artesanía, restaurantes y cafeterías, siendo muy agradable el paseo. Pasear por aquí es descubrir un casco histórico muy cuidado donde dominan el blanco, la piedra volcánica, la madera y la teja.
El Mercado de los Labradores

Sin duda, si hay un rincón colorista en Funchal, es el mercado de Labradores, ubicado en un bonito edificio art déco, de 1937 desde bien temprano los puestos de frutas y flores te muestran lo mejor.
En la puerta no es difícil encontrar vendedoras de flores con sus coloristas trajes tradicionales, con un curioso gorro terminado en punta. La Estrelicia, la flor del paraíso, originaria de Sudáfrica, es el símbolo de la isla.
Pero en Madeira hay una gran variedad de flores ,espectaculares, algunas de las cuales personalmente no conocía, es el caso de las Proteas. Aunque la isla está repleta de flores como las Jacarandas, los Anturios, el Aloe o las Hortensias
En el patio central los vendedores de fruta y verduras se afanan en ofrecer mango, maracuyá, kiwis y otras piezas tropicales. Alrededor otros puestos de especias, artesanías, mimbre y pequeños bares donde probar.

Si bajas las escaleras del fondo vas a encontrar los productos del mar, con enormes atunes y “peixe” espada. Algo que te aconsejo que pruebes en cualquiera de sus restaurantes.

Justo al lado del Mercado de Labradores se encuentra la Calle Santa María.
La Calle Santa María
Esta es una calle llena de pequeños restaurantes con terrazas donde disfrutar de la gastronomía a un precio muy razonable.
También es una calle donde el arte tiene espacio. Es una muestra de arte urbano donde varios artistas han llenado las viejas puertas de madera de todo tipo de pinturas, sobre todo de escenas y personajes de la ciudad. Es el proyecto ”Arte de Puertas Abiertas”
Este es un lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía de Madeira, ten cuidado porque las raciones son muy copiosas, en nuestro caso nos costaba verdaderos esfuerzos no dejar nada en el plato. Todo muy rico, pescados, mariscos o carnes, con acompañamientos de arroz, batata dulce, patatas, verduras…a muy buen precio.

Justo cuando termina esta calle se encuentra el parque donde está el teleférico para la subida a Monte.
Monte es la parte alta de la ciudad, desde el centro de Funchal se puede apreciar, a lo lejos, un edificio blanco con dos torres a cada lado, es la iglesia Nostra Senhora do Monte.
Nosotras subimos a Monte en el teleférico pero por otras dos razones. El Jardim Tropical do Monte y los Carreiros do monte.
Jardín Tropical Monte Palace

Uno de los lugares imprescindibles que ver en Funchal es este increíble jardín. Se encuentra en la localidad de Monte, llegarás justo a su puerta subiendo en el Teleférico de Funchal.
Se construyó en el siglo XVIII, cuando Charles Murray, un cónsul inglés, compró la propiedad, situada al sur de la iglesia de Monte, y la convirtió en una finca. En 1897, fue adquirida por Alfredo Guilherme Rodrigues, que construyó aquí una residencia palaciega, posteriormente transformada en un hotel llamado Monte Palace Hotel.
En la actualidad el Jardín Tropical Monte Palace es todo un vergel de plantas originarias de todo el mundo, esculturas, cuevas, estanques, lagos y algunos edificios muy singulares con pequeños museos, como la exhibición «Secretos de la Madre Naturaleza» una muestra de cientos de minerales procedentes, en su mayoría, de Brasil, Portugal, Sudáfrica, Zambia, Perú, Argentina y Norteamérica.
Un jardín con un bosque de laurisilva, y cicas centenarias, consideradas fósiles vivientes.
Algunos detalles sorprendentes como esculturas budistas, chinas, lámparas de piedra o una famosa colección de azulejos (siglos XV a XX)
También está habitado por especies como cisnes, pavos reales y el pez koi asiático.
Su situación privilegiada también te permite tener unas vistas privilegiadas sobre la bahía de Funchal.
Para nosotras un imprescindible si visitas Funchal.

Los carreiros do Monte o Carrinho do Monte

Una de las actividades más curiosas para hacer en Funchal es dar un “paseo cuesta abajo” en los Carreiros do Monte.
Este medio de transporte surgió en el siglo XIX para la burguesía y el transporte de mercancías desde Monte a Funchal.
Son unos cestos hechos a mano con mimbre y madera y tienen un asiento tapizado, en la actualidad es una actividad turística, verdaderamente muy curiosa y divertida.
Los carros de cesto se deslizan por las empinadas calles de la ciudad manejados por la pericia de dos “carreiros” que controlan el descenso y garantizan que la diversión esté asegurada.
En la actualidad este oficio está gestionado por una cooperativa familiar que recrea la tradición solo hacia abajo desde Monte a Livramento (Aproximadamente dos kilómetros)
Una vez que bajas las empinadas calles (Unos 500 metros de desnivel), un camión vuelve a subir los carros y un autobús a los trabajadores.

Si subes en los Carreiros do Monte, una vez que llegues abajo tienes la opción de utilizar un medio de transporte local para llegar a Funchal o caminar unos 30 minutos.
En nuestro caso elegimos hacer una excursión que incluía hacer una ruta por la isla hasta Curral das Freiras más el descenso en Cestas da Madeira, (por el mismo precio que solo los carreiros) incluso nos recogieron y dejaron de vuelta en nuestro hotel, merece la pena.
La avenida do Mar, el Puerto de Funchal

Otro de los lugares donde dar un paseo muy agradable en Funchal es su Paseo marítimo, disfrutar del viejo muelle, el puerto deportivo viendo el entrar y salir de los barcos de recreo o de los inmensos cruceros.
O tomar un café o la tradicional bebida de Madeira, la Poncha (Una bebida refrescante a base de aguardiente de caña de azúcar, miel y zumo de limón), en alguno de los quioscos /cafeterías de estilo retro que encontrarás salpicando los jardines.
Al final del puerto se encuentra La plaza CR7, donde vas a encontrar una estatua y el museo del famosísimo y admirado futbolista madeirense Cristiano Ronaldo.
Como curiosidad el aeropuerto de Funchal también se llama Cristiano Ronaldo. Pero lo más curioso de este aeropuerto es lo pequeña que es su pista de despegue y aterrizaje, no apta para miedosos a la hora de volar. 😊
Volviendo a Ronaldo, en la excursión que hicimos hacia Curral das Freiras tuvimos ocasión de ver el Club de Futbol donde él comenzó a jugar; el Complexo Desportivo Clube Futebol Andorinha y nos llamó mucho la atención que seguían siendo muy modestas sus instalaciones.
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Un forma divertida y cómoda de conocer Funchal es con un Tour guiado en Tuk tuk,
Otra posibilidad más ecológica es alquilar en Funchal un coche eléctrico, unos vehículos pequeños que tiene una autonomía de hasta 100 kilómetros.
Para recorrer Madeira, si no te apetece alquilar un coche, desde Funchal puedes reservar excursiones por la Isla con guías en Español. en algunas ocasiones te recogen en tu mismo hotel.
El Palacio de San Lorenzo
Llegando de vuelta al casco histórico encontrarás un edificio color vainilla, es el Palacio de San Lorenzo, un castillo atípico donde tuvimos ocasión de ver el cambio de guardia.

Aún nos quedaron muchas cosas que ver en Funchal ya que visitamos algunas exposiciones con motivo de la Fiesta de la Flor, una exposición que mostraba arreglos florales ganadores del concurso, una exposición de artesanía, muestras de gastronomía, ,algunas alfombras de flores en sus calles, o la ofrenda floral de los niños en el Muro de la paz y sobre todo asistimos al Gran Cortejo de la Flor.
Gran Cortejo de la Flor

El Gran Cortejo (o desfile) de la flor es un espectáculo inolvidable. Donde cientos de bailarines, desfilan junto a carrozas alusivas a la primavera y las flores.
Un derroche de flores, música y sonrisas, de preciosos trajes y alegría.
Si decides asistir en alguna ocasión te aconsejamos que compres una entrada para las gradas, son más de dos horas de espectáculo por las calles de Funchal que nunca olvidarás.

Nosotras deseando volver el año que viene, quizás al desfile de coches clásicos o cualquiera de las fiestas que celebra Funchal durante todo el año, donde la música, los fuegos artificiales y la fiesta siempre están presentes.
Quizás el evento más conocido sea el de Fuegos Artificiales de Año Nuevo, que ha entrado en el Libro Guinness de los Récords por ser el mayor del mundo. En verano cada noche de sábado durante el mes de junio, se celebra el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales del Festival Atlántico. También es muy vistoso su Carnaval donde lo llenan todo los ritmos de samba y los desfiles con sus vistosos disfraces.
Conocer el Folclore de Madeira
Pero aún nos quedaba la noche, nos apetecía mucho disfrutar del folclore de Madeira, habíamos visto imágenes de sus bonitos trajes tradicionales, sus instrumentos musicales y asistimos a una cena con espectáculo folclórico.
Disfrutamos de un espectáculo de baile folclórico mientras degustamos una deliciosa espetada (una enorme brocheta a la brasa que puede ser de ternera o pollo) La verdad que fue bastante divertido, porque aunque la sala era grande, no solo éramos turistas sino que también asisten muchos locales a celebrar cumpleaños o aniversarios por lo que la fiesta terminó con casi toda la sala tarareando o cantando las canciones que interpretaba el grupo folclórico.
Fue muy divertido. Y tuvimos la ocasión de ver “ en acción a ” el brinquinho” un peculiar instrumento que sirve para marcar el ritmo en los bailes madeirenses y está decorado con unos bonitos muñecos de alambre vestidos con el traje tradicional de la isla. Este curioso instrumento es vendido como souvenir en la mayoría de las tiendas, nos quedamos con las ganas de traernos uno. Bueno es la excusa para volver, Funchal es una ciudad que siempre apetece volver.

Funchal es una ciudad que invita a pasearla, a disfrutar de las terrazas de sus restaurantes, y a descubrir sus tesoros sin prisas. Y el lugar ideal para recorrer la preciosa isla de Madeira.
Este artículo forma parte de mi Ruta en coche eléctrico por la Isla de Madeira, un viaje realizado con la colaboración de Turismo de Portugal y la Associação de Promoção da Madeira.
Todas mis opiniones son independientes y basadas en mi experiencia.