Viajar en coche eléctrico es una experiencia diferente: silenciosa, sostenible y con un puntito de aventura. Pero también tiene su curva de aprendizaje, y como todo viaje, a veces se aprende más de los fallos que de los aciertos.

Yo en mis primeras rutas cometí varios errores que hoy recuerdo con humor, pero que en su momento me generaron algún que otro agobio. Por eso he querido recopilar aquí los errores más comunes al viajar en coche eléctrico para que tú no caigas en ellos y disfrutes del camino sin sobresaltos.

1. Confiar ciegamente en la autonomía del coche

Uno de los errores más típicos (y que yo misma cometí en mi primer viaje) es fiarse al 100% de los kilómetros que marca el coche. La autonomía depende de mil factores: desniveles, climatología, peso en el coche… y puede variar mucho de la teoría a la práctica.

💡 Consejo: calcula siempre un margen de seguridad. En un viaje a la Axarquía en coche eléctrico, la montaña me jugó una mala pasada y aprendí que nunca está de más prever un 15-20% menos de lo que indica el panel.

Ruta por la Axarquía en coche eléctrico

2. No comprobar el tipo de cargador antes de llegar

Me ha pasado más de una vez: llegas a un punto de recarga pensando que será ultrarrápido… y resulta ser lento, o incluso incompatible con tu coche. Eso puede hacer que pierdas horas de viaje.

💡 Consejo: revisa en la apps que utilices no solo la ubicación del cargador, sino también el tipo de conector y la potencia. Una vez, en la Ruta por la provincia de Guadalajara en coche eléctrico, me encontré un cargador mucho más lento de lo esperado y tuve que reorganizar el día.

3. No tener un plan B de carga

Confiar en que un cargador va a estar libre y funcionando es arriesgado. La realidad es que a veces están ocupados o fuera de servicio. Yo en algunos viajes me llevé el chasco de llegar con la batería justa y encontrar el punto averiado.

💡 Consejo: marca siempre una alternativa cerca de tu ruta. En mi ruta por el Algarve en coche eléctrico, esta previsión me salvó de quedarme tirada.

4. Pensar que las paradas de carga son una pérdida de tiempo

Al principio yo veía los tiempos de recarga como un fastidio. Pero con la experiencia entendí que eran una oportunidad para descubrir lugares.

💡 Consejo: cambia la mentalidad y conviértelo en parte del viaje. En mi ruta en coche eléctrico por la Costa Vasca, aproveché las cargas para dar paseos por pueblos, visitar calas o charlar con locales. Hoy ya no veo una recarga como un “problema”, sino como una excusa para parar.

Flysch_Geoparque de la Costa Vasca-1

5. No reservar alojamientos con punto de recarga

Un clásico error: llegar al hotel pensando que allí podrías enchufar el coche… y descubrir que no tienen cargador. A mí me pasó en uno de mis primeros viajes y aprendí la lección rápido.

💡 Consejo: busca en Booking o en webs oficiales de turismo si el alojamiento dispone de cargador, y confirma siempre al reservar. En mi viaje por Navarra esto fue clave para poder recorrer la zona sin estrés.

6. Querer hacer demasiados kilómetros en un solo día

Con un coche de combustión solemos pensar que se puede recorrer medio país en una jornada. En eléctrico, la filosofía es otra. Intentar “comerse” demasiados kilómetros solo genera ansiedad con la autonomía y el tiempo de recarga.

💡 Consejo: planifica rutas más pausadas y disfruta del camino. En mi ruta por la provincia de Toledo en coche eléctrico, organizar menos kilómetros al día me permitió disfrutar más de los pueblos y del paisaje.

7. Olvidarse de la tarjeta o la app correcta para cargar

Cada operador de carga funciona distinto: unos requieren tarjeta RFID, otros app específica, otros pago con tarjeta. Yo en mis inicios me encontré con cargadores que no podía usar por no tener la app descargada.

💡 Consejo: antes de viajar, instala las apps principales (Iberdrola, Endesa, Repsol, Electromaps…) y ten siempre alguna tarjeta física a mano.

8. No revisar batería del móvil ni cobertura

Un error que yo en algunas ocasiones he cometido es salir de viaje sin comprobar la batería del móvil o la cobertura en la zona. Conducir en coche eléctrico implica depender de apps de recarga, GPS y mapas online, y si te quedas sin batería o señal, puedes quedarte “colgada” sin saber dónde recargar.

💡 Consejo: siempre lleva el móvil cargado y con batería extra (power bank) y descarga los mapas offline de la zona antes de salir. También es útil tener números de emergencia o de los puntos de recarga anotados por si el móvil falla. En mi viaje por la Ruta del silencio en coche eléctrico , me salvó tener el mapa offline, porque en tramos de montaña la cobertura desaparecía totalmente.

The Silent Route_mirador en la ruta del silencio

9. Olvidar el cable doméstico en el coche

Yo en algunas rutas he aprendido que llevar el cable doméstico puede ser un salvavidas. No todos los cargadores públicos están disponibles o funcionan, y en destinos rurales o casas de amigos el único enchufe que encuentras es el de casa. Si no llevas el cable, te arriesgas a quedarte sin opciones para cargar y perder tiempo valioso.

💡 Consejo: siempre guarda el cable doméstico en el maletero, junto con adaptadores si tu coche lo requiere. Así tendrás una solución alternativa para recargar, aunque sea más lenta, y evitarás quedarte tirada en zonas menos conectadas. En mi ruta por la provincia de Albacete en coche eléctrico me salvó un par de veces poder enchufar en el garaje del alojamiento gracias al cable doméstico que llevaba siempre conmigo.

Provincia de Albacete en coche eléctrico

Los viajes en coche eléctrico requieren una pequeña curva de aprendizaje, pero evitar estos errores te permitirá disfrutar sin sobresaltos. Yo ya los cometí para que tú no tengas que hacerlo 😉. Planifica, mantén la mente abierta y, sobre todo, disfruta del camino con calma: esa es la verdadera magia de viajar en eléctrico.