∗Fotografía del periódico O Sil

Vilariño de Conso es un municipio con una sorprendente belleza natural y una rica tradición agrícola y ganadera, situado al sur de Galicia y al sureste de la provincia de Ourense, en la parte oriental de las sierras de Manzaneda y A Queixa y en el que la importancia paisajística se ve reflejada en su Parque Natural de O Invernadeiro.

Con una altitud media de alrededor de 900 metros, entre sus partes más montañosas y sus hermosos valles, este pequeño concello cuenta con un invierno de abundantes precipitaciones, muchas veces en forma de nieve.

Pero si decimos Vilariño de Conso no nos podemos olvidar de una rica tradición cultural y gastronómica. Aquí se pueden encontrar numerosos eventos y fiestas populares a lo largo del año, donde los habitantes muestran sus costumbres y tradiciones. En tierras de Vilariño de Conso se encuentra uno de los “entroidos” (carnavales) más antiguos y auténticos de Galicia. 

El carnaval de Vilariño de Conso, declarado “Fiesta de Interés turístico de Galicia” desde 2017, conocido por su carácter festivo pagano y con una celebración muy propia, es un evento que ha logrado perdurar a lo largo de los años manteniendo su esencia tradicional.

Durante el tiempo de entroido, de más duración que otras citas carnavaleras, los “fulións” recorren las localidades en un pasacalles ritualizado y lleno de significado haciendo que el sonido atronador de bombos y guadañas resuene en las pequeñas aldeas del municipio. Además, se establece un intercambio de embajadas musicales entre parroquias, con el fin de fortalecer los lazos entre los pueblos vecinos y afirmar su identidad colectiva. Liderando cada fulión, va el boteiro, personaje principal de este entroido.

Tradicionalmente, el carnaval de Vilariño también incluía la celebración de “foliadas”, escenificando de manera satírica los temas de actualidad política, religiosa y social. Ese teatro popular se está tratando de recuperar desde las entidades implicadas en la organización de esta cita festiva.

El carnaval comienza el jueves de compadres. En los días previos a esta jornada, las chicas del pueblo roban la ropa de los jóvenes y con ella hacen un muñeco, el “lardeiro”, que cuelgan en un lugar inaccesible, desatando así una divertida lucha de sexos. Esto se repite, con los géneros cambiados, el jueves siguiente, el de “Comadres”, en el que la figura protagonista será la “lardeira”.

Entre los festejos del entroido vilarinés destaca, desde 1988, la Fiesta del Cabrito, que se prepara asado al estilo tradicional en horno de leña. El origen de esta festividad reside en la necesidad de aprovechar el excedente de cabritos, un manjar delicioso y codiciado en la región.

El carnaval de Vilariño de Conso, con su antigüedad y carácter festivo pagano, ha logrado mantenerse a lo largo de los años como un reflejo de la identidad colectiva y cultural de este pueblo gallego. Así, Vilariño de Conso se convierte en un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan en una celebración única y enriquecedora.

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